Portacontenedores de Hanjin

Corea del Sur intenta evitar crisis similares a la vivida con la caída de Hanjin Shipping.

La quiebra de la naviera surcoreana Hanjin Shipping, además de traer consigo una importante crisis para la industria en general, ha demostrado que los grandes operadores no son inmunes al fracaso, tal y como señalaron desde la consultora Drewry.

Tras el concurso de acreedores convocado por el que hasta la fecha era el séptimo operador de contenedores del mundo, los planes para evitar una crisis similar comienzan a ponerse en marcha, o al menos a diseñarse, no sólo por parte de cargadores y operadores marítimos, si no también por las administraciones.

En este contexto, el gobierno surcoreano proyecta crear el próximo 2017 una nueva compañía, denominada provisionalmente Korea Shipping, que adquirirá los barcos de las navieras con dificultades para arrendarlos posteriormente a estas con el fin de facilitar su supervivencia.

Los prestamistas surcoreanos, entre ellos el Banco de Desarrollo de Corea del Sur, financiarán el 80% de los bienes totales de la nueva compañía, que ascenderán a un billón de wones (790 millones de euros).

Además, los planes de la administración surcoreana también contemplan el establecimiento de un fondo, que creará la entidad Korea Asset Management, para ayudar a las navieras de menor tamaño, que será expandido a 1,9 billones de wones (1.500 millones de euros) para 2019.