Los trabajadores de Groundforce han iniciado una huelga en el aeropuerto de El Prat de Barcelona

Las rutas de carga aérea que unen Asia con Europa y los Estados Unidos están congestionadas.

La demanda disparada de entregas de comercio electrónico despliega sus efectos más evidentes sobre la logística de la última milla, pero, sin embargo, también tiene un gran impacto aguas arriba en la cadena de suministro.

El Black Friday, el posterior Cyber Monday y las navidades despliegan sus efectos sobre los niveles de stock, las capacidades de almacenamiento e, incluso, sobre los transportes de larga distancia.

Por ejemplo, en el caso de la carga aérea se ha detectado un espectacular incremento de los envíos en las últimas semanas, principalmente con origen en el sureste asiático y con destino a los Estados Unidos y Europa, de tal modo que se han producido atascos y retrasos en los envíos de carga aérea en algunos aeropuertos.

Esta situación de exceso puntual y estacional de la demanda se da en un ejercicio en el que los volúmenes de carga aérea crecen a buen ritmo en todo el mundo y en un contexto en el que las principales aerolíneas de carga están en un proceso de ajuste de sus flotas a los volúmenes de demanda, con el fin de conseguir una mayor rentabilidad.

Según los últimos datos de IATA, en septiembre la demanda del transporte aéreo de mercancías ha aumentado un 9,2% anual, mientras que la capacidad mundial de transporte de carga aérea ha ascendido en un 3,9% anual.

Así pues, todo este panorama se traduce en un incremento de los precios de los fletes aéreos que afecta significativamente a las rutas que unen Asia con América del Norte y con Europa.