La pandemia ha consolidado la tendencia del comercio electrónico a convertirse en un canal fiable y con una cuota de mercado creciente en el segmento de alimentación.

Esta línea marca que el canal on-line vive un proceso de madurez acelerado como consecuencia de la crisis sanitaria.

Según un observatorio de Asedas, señala que el número de compradores que realizan sus compras de alimentación tanto en el canal físico como en el on-line ha crecido 3,19 puntos porcentuales.

Al tiempo, los consumidores que solo compran on-line crecen 2,29 puntos, mientras que el grupo de los que solo hacen sus compras en el canal físico ha descendido en 5,49 puntos porcentuales.

Así mismo, se estima que casi un 90% de los compradores de alimentación en España continuará comprando alimentación en el canal on-line, lo que señala, según Asedas, la consolidación de los modelos de “proximidad digital” u omnicanalidad, que se basa en la complementariedad de los canales físico y on-line.

Por tipos de productos, los de higiene personal, droguería y limpieza, así como de alimentación envasada siguen siendo las grandes categorías de la compra on-line.

De igual manera, la compra de frescos a través de internet ha crecido en siete puntos con respecto a 2020. Esto es debido a que un 27 por ciento de los consumidores declara que, a raíz del Covid-19, comenzó a comprar online este tipo de categorías y ha ido adquiriendo confianza en esta categoría.

Por otra parte, se asevera que los consumidores mixtos son también los que más invierten en su cesta de la compra, alcanzando un gasto anual de 5.580 euros, un 17,2% más que en 2020, frente a los 3.464 euros, un 9,94% anual más.