Liberado el tapón que formaba el ‘Ever Given’ en el canal de Suez ahora toca dar paso a los casi 400 buques que han estado esperando a ambas bocas de la vía.

Para ello, la Autoridad del Canal de Suez valora la posibilidad de aumentar el número de pasos autorizados más allá de los 106 tránsitos diarios que soporta habitualmente la infraestructura, con el fin de emplear cuatro días a tiempo completo en recuperar la normalidad del tráfico.

De igual modo, el bloqueo irá trasladando sus efectos a lo largo de la cadena de suministro, hasta su absorción final en los puntos de destino de las mercancías que han permanecido paradas en alta mar hasta el 29 de marzo, principalmente en los flujos que enlazan el sureste asíatico con Europa, a través del Mediterráneo, así como con la costa este del continente americano.

Además, a los barcos procedentes del Mediterráneo oriental se sumarán las embarcaciones que actualmente se encuentran bordeando África para no concentrarse en Suez, a lo largo de las dos o tres próximas semanas.

Por poner un caso, el puerto de Valencia calcula que se producirá un incremento del tráfico de entre 20.000 y 25.000 TEUs correspondientes a los tráficos retenidos, así como a los que no han podido navegar durante el bloqueo, y que sumará al volumen que se gestiona diariamente en el recinto portuario de unos 15.000 TEUs al día.

Ante esta situación, la Autoridad Portuaria de Valencia ha convocado reunión de la Marca de Garantía para coordinar el tráfico en los muelles.

¿Un riesgo estratégico para la cadena de suministro global?

En España, otros puertos también temen la avalancha de contenedores que se les viene encima, con unas infraestructuras al borde de su capacidad en algunos casos, toda vez que, según el Banco de España, la crisis del canal de Suez ha afectado al 3,5% del comercio marítimo de España con el exterior.

Por el canal de Suez se mueve un 12% del tráfico marítimo internacional y cada día de bloqueo ha supuesto unas pérdidas, según Lloyd’s List Intelligence, de 9.600 millones de dólares diarios, casi 8.200 millones de euros al día.

La Autoridad del canal, por su parte, reporta pérdidas diarias de ingresos de entre doce y quince millones de dólares, de diez a trece millones de euros al cambio.

Así pues, toda la presión queda ahora en los colectivos encargados de desalojar las mercancías que han de llegar en tropel a los puertos, especialmente el personal de estiba y las empresas de transporte terrestre portuario, tanto por carretera, como por ferrocarril.

Sin duda, la situación será una nueva prueba de estrés en un contexto de crisis sanitaria sin precedentes, máxime cuando el bloqueo ha supuesto un parón para el transporte portuario en algunos puertos durante la última semana.

Finalmente, y a más largo plazo, la situación vivida en la última semana pone sobre el tapete el riesgo estratégico que supone para las cadenas de suministro globales el actual esquema de transporte marítimo de larga distancia, así como la concentración de la producción industrial mundial en Asia.