Puerto Marin buques portacontenedores

Maersk impulsa los tráficos del puerto de Marín.

Ha pasado poco más de un año desde que el primer operador de contenedores del mundo, Maersk Line, trasladase a Marín a finales de mayo de 2016 parte de los tráficos que venía operando en el puerto de Vigo y el efecto de esta decisión, como era de esperar, se ha notado y mucho en ambas instalaciones portuarias.

Desde la llegada de Maersk Line, el puerto de Marín opera una media de 7.500 contenedores al mes, superando los 9.000 contenedores en abril y mayo del presente ejercicio y los 11.000 TEUs en diciembre de 2016. Antes del desembarco de la naviera, este puerto gallego manipulaba apenas 3.500 contenedores al mes.

Además, a mayo de 2016, este tráfico apenas había crecido un 3% en la Ría de Pontevedra con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

En los seis primeros meses de 2017, el tráfico de contenedores en Marín se ha duplicado con respecto al primer semestre de 2016, alcanzado 44.430 TEUs hasta junio.

Descenso en el puerto vigués

El traslado a Marín ha propiciado el descenso de los tráficos del puerto de Vigo. En 2015, el puerto vigués manipuló una media de 18.600 TEUs al mes. Actualmente, la media está en unos 15.000 contenedores, habiendo manipulado un total de 88.881 TEUs en el primer semestre de 2017, un 7,19% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

La caída en el puerto de Vigo no ha sido tan pronunciada como el crecimiento en el de Marín porque otras navieras como MSC han llenado parte del hueco que dejó el operador danés.

No obstante, el impacto de la marcha de Maersk en el descenso de los tráficos del puerto es innegable. En este contexto, las declaraciones trasladadas por el presidente del puerto de Vigo, Enrique López Veiga, al Consejo de Administración de la entidad no aclaran qué valoración subjetiva hacen en el puerto sobre la salida del operador danés.

Con la posibilidad en el aire de que la naviera traslade a Marín las operaciones que aún realiza en Vigo destinadas al tráfico reefer, López Veiga aseguró a principios de julio que el puerto «ni había naufragado ni lo iba a hacer» por la marcha del operador.

Sin embargo, apenas dos semanas después, convocó a los clientes de la naviera de la zona, las empresas frigoríficas de la región, para informarles de las consecuencias que tendría el traslado a Marín del tráfico reefer de Maersk.

Tres meses antes, en abril, el presidente del puerto de Vigo instaba a los estibadores «a cambiar su actitud» para facilitar las negociaciones que mantenían Termavi y el operador danés para recuperar los tráficos perdidos.