Entre los meses de enero y mayo, el puerto de Algeciras ha operado 216 trenes de mercancías con las terminales de Azuqueca y Abroñigal, en Guadalajara y Madrid respectivamente.

Todo ello pese a la paralización del servicio entre el 21 de febrero y el 26 de marzo, cuando Adif acometió las obras para la puesta en servicio de la variante de San Roque -entre el PK 158 y el 161 de la línea Algeciras-Bobadilla, entre otros trabajos.

En este caso, las cifras no pueden compararse con las de 2019, pues no hubo servicio entre enero y mayo por el colapso del terraplén del Arroyo de las Tinajas tras el desbordamiento a la altura de Campillos a finales del año anterior.

De los casi 5.000 TEUs movidos por los servicios Multinaviera y Cliente en los cinco meses, el 54% han sido de importación, y el 46% de exportación. Los clientes se benefician de la conectividad del puerto con todos los mercados mundiales y de forma especial con EEUU, Canadá e Iberoamérica.

La línea, que conecta Algeciras con Córdoba y Madrid, es doblemente prioritaria en la Red Transeuropea de Transporte, pero el tramo Algeciras-Bobadilla es de vía única y está sin electrificar.

Desde hace tres años, está pendiente la ejecución de los 17,5 millones de euros consignados por la Autoridad Portuaria para la construcción de dos de los apartaderos en el tramo Algeciras-Bobadilla para permitir el cruce de trenes de 750 metros, que eliminarían algunas limitaciones de capacidad.

La modernización de la conexión ferroviaria, que también requiere el aumento de ciertos gálibos en estructuras, no sólo permitirá dar salida de forma más sostenible a parte del creciente tráfico de importación y exportación, sino que permitirá materializar el proyecto de la futura autopista ferroviaria con Zaragoza.