El último consejo de administración de la Autoridad Portuaria de La Coruña ha servido para anunciar la elaboración de un nuevo plan estratégico, orientado a reenfocar el futuro del puerto para el período que va hasta 2025, en el contexto de descarbonización de la economía.

A este respecto, el documento incidirá de forma especial en el potencial del puerto exterior para propiciar industrias vinculadas a las nuevas energías, además de reforzar los tráficos actuales, especialmente los agroalimentarios y los vinculados a la construcción, junto a la pesca y los cruceros en el puerto interior.

Por otra parte, el consejo también dio luz verde a las ampliaciones en las concesiones de Galigrain y TMGA en Punta Langosteira.

Por un lado, Galigrain tiene previsto construir una nueva nave y un nuevo módulo de almacenamiento, con lo que la superficie de la concesión se ampliará en 26.888 m², para llegar a los 63.600 m².

De igual modo, también se incorporará además un sistema mecanizado de descarga y transporte de la mercancía desde los buques hasta los almacenes, mediante un circuito cerrado de cintas y torres de transferencia, con una inversión estimada de catorce millones de euros.

Por otra parte, Terminales Marítimos de Galicia también prevé construir un sistema automático de descarga mediante cintas y torres de transferencia, con un tramo móvil para asegurar la permeabilidad de la explanada portuaria a cualquier tipo de tráfico rodado, con una inversión de tres millones de euros.

Adicionalmente, el consejo ha analizado la evolución de los tráficos portuarios, que durante el pasado 2020 han acusado los efectos de la pandemia.

En concreto, se ha pasado de los 13,7 millones de toneladas registrados en 2019 a los 10,6 millones de 2020, con una importante bajada en el movimiento de petróleo debido a las restricciones en la movilidad, así como el cierre de la central térmica de Meirama y la consiguiente desaparición del tráfico de carbón, junto con una menor demanda de materiales de construcción.