La Autoridad Portuaria de Santander, que ha salido fortalecida de la crisis, prevé cerrar 2021 como el mejor año en la historia del puerto en lo que se refiere al tráfico de mercancías.

De hecho, en los últimos 12 meses se han manipulado 6.671.547 toneladas, superando las 6.636.688 toneladas que se contabilizaron en 2005, un año récord en su historia.

El objetivo es consolidar la transformación del puerto de granelero a una dársena especializada en mercancía general, lo que le permitirá obtener un mayor valor añadido.

En agosto, el tráfico ha llegado a 525.259 toneladas, un 15,6% más que en el mismo mes de 2020, elevando el acumulado del año a las 4.295.709 toneladas. La cifra contrasta con las 3.470.957 toneladas del mismo periodo del año anterior, aunque se asemeja a las 4.279.007 de 2019.

De esta cantidad, 2.158.753 corresponden a graneles sólidos, 158.106 a graneles líquidos y 1.978.850 a mercancía general, que ya supone el 46,1% de todas las movidas en el puerto.

En este apartado, destaca el tráfico de madera y de carbonato sódico, mientras que el manganeso, los cereales o el azúcar despuntan dentro de los graneles sólidos, y las melazas o el bioetanol en los graneles líquidos.

En cuanto al tráfico ro-ro, se ha pasado de 1.221.916 toneladas entre enero y agosto de 2020 a 1.620.967 toneladas en 2021, lo que representa un aumento del 32,7%. Asimismo, el movimiento de contenedores ha llegado a los 25.367 TEUs, superando así por mucho los 13.657 del año anterior.

Conviene apuntar que hasta julio, el puerto de Santander ha incrementado en un 25% sus tráficos, muy por encima de la media del resto de Autoridades Portuarias, que cerraron este periodo con una subida del 5,12%. De la fachada norte, solamente Pasajes ha superado la cifra, con un ascenso del 33,39%.