En el año 2030, el puerto de Valencia podría llegar al máximo de su capacidad actual, situada en 7,5 millones de contenedores. Así lo ha explicado su presidente, Aurelio Martínez, durante un webinar de ICEX España, en el que ha explicado que para seguir siendo un hub estratégico en el Mediterráneo es preciso potenciar las infraestructuras y facilitar la actividad exportadora e importadora.

«Al igual que tras las anteriores crisis, el tráfico marítimo seguirá creciendo en el futuro, y por ello, tenemos que estar preparados para dar respuesta a la actividad import/export de las empresas«, ha afirmado Martínez, remarcando la necesidad de habilitar la ampliación de la terminal norte, cuyas obras de los diques de abrigo ya han finalizado.

No obstante, como este tipo de obras llevan muchos años para su ejecución y son muy complejas, se debe pensar ya en nuevas terminales y estas no podrán hacerse en Valencia. En este contexto, «el futuro del crecimiento de Valenciaport pasa por Sagunto«. 

Según el índice Drewry, el tráfico de contenedores a nivel mundial descenderá un 3,3% en 2020, pero para los próximos años se prevé un crecimiento sostenido de entre el 4,1% y el 6,6%. En el caso del puerto de Valencia, se ha estimado en un 3%, con lo que en 2040 se llegarían a gestionar 10 millones de contenedores.

Respecto al diseño de las nuevas terminales, como la proyectada por TIL, estará centrado en la eficiencia, el respeto al medio ambiente y una apuesta decidida por el ferrocarril. El presidente del puerto ha señalado las inversiones de 88,6 millones en la mejora de la línea Zaragoza-Teruel-Valencia, el acceso ferroviario al puerto de Sagunto y las mejoras en la terminal intermodal de Fuente de San Luis.