A raíz de las protestas llevadas a cabo por los transportistas franceses, el lunes 5 de septiembre, contra la espiral de violencia a la que el sector se enfrenta en el puerto de Calais, desde la Unión Internacional del Transporte por Carretera, IRU, han hecho hincapié en la necesidad de reforzar la seguridad en las inmediaciones del puerto francés.

La Federación Nacional del Transporte por Carretera de Francia (FNTR) convocó la manifestación ante el “aumento insoportable de la violencia” en las últimas semanas. “Los conductores son atacados todas las noches, se erigen barricadas en su camino y se saquean los bienes de los vehículos con total impunidad”, indicaron los transportistas franceses.

Si bien desde la asociación internacional han querido dejar claro que no apoyan las recientes protestas, aseguran «entender perfectamente» la frustración de los operadores ante el aumento de ataques violentos.

Con la situación actual, «es sólo cuestión de tiempo que alguien se lesione gravemente o muera», temen desde la IRU. Por ello, consideran que las «promesas» del Ministerio de Interior francés de destinar más personal de seguridad a la zona deben llevarse a cabo rápidamente.

En la misma línea que la FNTR francesa, la IRU también ha reconocido la espantosa situación humanitaria que viven un gran número de inmigrantes en la ‘Jungla de Calais’. No obstante, y también en sintonía con la opinión del sector del transporte francés, defienden que esta situación no pueden justificar los salvajes ataques a vehículos, el creciente número de robos a los conductores o los daños a los camiones y sus mercancías.

Además de solicitar una mayor colaboración entre los Estados Miembros de la UE y la Comisión Europea para abordar el origen del problema, los transportistas también exigen zonas de aparcamiento seguras tanto cerca del puerto francés como en toda la red principal de carreteras de Europa.