La Comisión Europea ha presentado este miércoles 31 de mayo, ante el Parlamento Europeo, los primeros matices del tan esperado ‘Paquete Comunitario de la Carretera’, integrado a su vez en el llamado ‘Paquete de Movilidad’ que propone Europa.

En esencia, los detalles apuntados a los eurodiputados por la comisaria europea de Transporte, Violeta Bulc, son los mismos que los ya trasladados desde el Ministerio de Fomento y desde la Unión Europea de Transportistas por Carretera, aunque Bulc ha revelado un par de aspectos clave en torno a la ‘euroviñeta’, cuya obligatoriedad estaba en el aire, el cabotaje, un punto en el que se contradecían Administración y transportistas, y el salario mínimo.

Con respecto al cabotaje, el periodo máximo en el que un vehículo podrá operar en otro Estado miembro será finalmente de cinco días, según la propuesta de la Comisión, tal y como señaló el director general de Transporte Terrestre, Joaquín del Moral, durante la XL Asamblea General de Astic.

Por otro lado, los transportistas avanzaron que el periodo mínimo para poder exigir el pago del salario mínimo a conductores extranjeros sería probablemente de cinco días acumulados y, según se ha puesto de manifiesto este miércoles en Estrasburgo, Europa plantea establecer este requisito en tres días.

La euroviñeta seguirá siendo opcional

En lo que respecta a la Euroviñeta, la Comisión Europea sigue apostando por el «pago por uso» en las carreteras. Así, los peajes se basarán en la distancia y se gravará en mayor medida a los vehículos contaminantes, al contrario de los que sucederá con los vehículos más sostenibles, que podrán beneficiarse de bonificaciones.

En cualquier caso, Bulc ha dado respuesta a una cuestión que preocupaba, y mucho, en el sector del transporte por carretera: La implantación de la ‘Euroviñeta’ por parte de cada país seguirá siendo, como hasta la fecha, opcional. Los países que decidan implantarla deberán estandarizar sus normas a nivel comunitario.

Tras la revisión legislativa propuesta este miércoles, se abre ahora un proceso de diálogo entre Comisión, Parlamento y Consejo europeos, un debate que se presenta cuanto menos intenso teniendo en cuenta la disparidad de opiniones que existe no sólo entre las administraciones de los países europeos si no también entre los diferentes actores que integran el sector del transporte por carretera.