El comité ejecutivo de Fenadismer ha rechazado «de forma radical» el plan ‘Logística 3 Millones’ presentado por Anfac en el que se plantea la necesidad de promover una logística más eficaz y una mejora en la eficiencia del transporte.

Entre las medidas propuestas por la asociación de fabricantes de automóviles, se encuentra la de incrementar la capacidad de carga por camión de la actual flota de transporte por carretera en España, para poder trasladar un mayor volumen de piezas y componentes destinados a las fábricas de automóviles utilizando un menor número de camiones.

Según los cálculos realizados por Anfac, esta medida generaría un ahorro para la industria del automóvil en torno a 140 y 500 millones de euros anuales pero «a costa de las empresas transportistas españolas», ha señalado Fenadismer.

Por ello, desde la federación se ha considerado «indigno» para el colectivo del transporte por carretera este plan de «supuesta» eficiencia. También ha calificado de «aberración jurídica» el proponer que los camiones vayan sobrecargados y con dimensiones superiores a los límites máximos previstos por las Directivas europeas sobre requisitos técnicos de los vehículos de transporte, lo que tendría una especial incidencia en la seguridad vial y un agravamiento del deterioro del estado del firme de las carreteras españolas.

Por ello, Fenadismer ha anunciado su «oposición de forma rotunda» ante cualquier modificación normativa que propongan las organizaciones de fabricantes españolas que, con el objetivo de reducir sus costes «pretendan incrementar el tonelaje o dimensiones de la actual flota de transporte en España».

En este punto, se ha mencionado el modelo portugués que aprobó en septiembre de 2014 el gobierno luso «bajo la excusa» de promover la competitividad de la industria nacional y de garantizar la sostenibilidad del sistema de transportes, y que ha supuesto incrementar «de forma alarmante» el tonelaje máximo permitido a los camiones en un 50%, «sin precedentes en ningún otro país de la Unión Europea».

En relación con esta iniciativa del gobierno portugués, Fenadismer y ANTP, la Asociación Nacional de Transportistas Portugueses, anunciaron el inicio de actuaciones conjuntas de carácter institucional y judicial en contra de la nueva regulación aprobada por el Gobierno portugués, a fin de intentar la derogación de dicha norma.