Real Decreto-ley 8/2017, de 12 de mayo, que modifica el sistema de estiba españolque se puede descargar en este enlace (disponible en formato pdf, de 16 páginas y 316 Kb).

El Ministerio de Fomento ha publicado este sábado 13 de mayo el Real Decreto-ley para la reforma de la estiba que el Consejo de Ministros había aprobado 24 horas antes.

El texto recoge los cambios ya apuntados por el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, en la rueda de prensa posterior al Consejo. Incluye también, a través de un anexo, la propuesta de mediación sobre la que pivotará el reglamento regulatorio en el que, según el Gobierno, aún están trabajando.

El propio mediador de las reuniones mantenidas entre Gobierno, sindicatos y patronal entre el 21 de febrero y el 29 de marzo reconoce, en su propuesta, que el acuerdo no ha sido «globalmente» posible. 

«Estimo, por tanto, que debo concluir mi función como tal ofreciendo a las distintas partes una Propuesta Formal de Mediación, cuya aceptación, como es natural, dependerá única y exclusivamente de su voluntad«, señala el mediador.

Presentado preaviso de huelga

Se abre así una negociación que se plantea tensa durante esta semana entre las partes, ya que el Gobierno pretende llevar el texto al Congreso de los Diputados este próximo jueves 18. El Real Decreto-ley está siendo estudiado aún por Anesco, sindicatos y diversos grupos políticos, desde los que aseguran no haber tenido acceso al mismo antes de su aprobación.

A expensas de conocer en detalle la valoración que del texto del RD se hace desde los sindicatos, lo que en el caso de Coordinadora se dará a conocer este próximo lunes, este sábado se ha registrado ante la Dirección General de Empleo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, un preaviso de huelga en los puertos españoles, a realizar en las horas impares de los lunes, miércoles y viernes comprendidos entre el 24 de mayo y 9 de junio.

Se abre un nuevo período de inestabilidad que devolverá con toda probabilidad a los puertos la tensión vivida en los meses de febrero y marzo, que se saldaron con cuantiosas pérdidas económicas y descensos en los tráficos de los principales puertos, así como con el desvío de numerosas embarcaciones a terminales de los países vecinos.