el buque Hanjin California

Samsung asegura tener 38 millones de dólares de mercancía «bloqueada» en buques de Hanjin Shipping.

El Grupo Hanjin ha decidido aportar 100.000 millones de wones (81 millones de euros) a la naviera Hanjin Shipping, declarada recientemente en bancarrota, para solucionar el problema de liquidez que mantiene a sus buques sin poder escalar en algunos puertos del mundo.

Actualmente, diversas fuentes afirman que alrededor de 45 buques de la naviera siguen sin llegar a algunos puertos al no poder pagar las tasas por adelantado. No obstante, cabe destacar que desde los puertos de Algeciras, Valencia y Barcelona, los españoles en los que opera, han señalado que los buques de Hanjin Shipping han operado con normalidad en sus instalaciones.

Para poner fin a esta situación, el Grupo Hanjin aportará alrededor de 32 millones de euros de los activos personales de su presidente, Cho Yangho, que se sumarán a otros 49 millones de euros provenientes de una reorganización de las participaciones de la naviera en sus terminales y de la refinanciación de préstamos contraídos por el operador.

La caída de Hanjin demuestra, en opinión de los expertos de la consultora Drewry, que los grandes operadores no son inmunes al fracaso. El error al pensar que si lo eran ya está teniendo sus consecuencias en todos los actores de la cadena logística.

Desde Samsung al Canal de Panamá

Samsung, una de las multinacionales más importantes de Corea del Sur, asegura que una parte de su mercancía, valorada en 38 millones de dólares, se encuentra «bloqueada» actualmente a bordo de dos buques de Hanjin Shipping, según recoge Bloomberg.

Si está mercancía no es descargada «inmediatamente», según apuntan desde la empresa al citado medio, la compañía se vería obligada a transportar por vía aérea las mercancías que le permitan cumplir con sus contratos. Los 16 aviones en los que tendría que transportar 1.469 tn de dichos bienes supondrían para Samsung un coste imprevisto de 8,8 millones de dólares.

Por otro lado, el Canal de Panamá también se encuentra evaluando los daños que puede ocasionar la caída de la naviera a esta infraestructura vital para el comercio mundial.

Si bien desde la Autoridad del Canal aseguran que «es muy temprano» para determinar el impacto de dicha quiebra tendrá en la infraestructura, lo cierto es que el 1,2% del tráfico transoceánico era realizado por la naviera. Aunque puede parecer una cuota exigua, supone un importante desembolso económico teniendo en cuenta las tarifas del Canal.