La Autoridad Portuaria de Tarragona trabaja desde hace años para reducir el impacto ambiental en todos sus ámbitos de actuación. Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, celebrado el 5 de junio, ha querido poner en valor su compromiso con la mejora de la sostenibilidad, para lo que cuenta con el apoyo de la comunidad portuaria.

En línea con su objetivo para alcanzar la excelencia en la gestión ambiental y energética, actualmente trabaja en la reducción de emisiones en las operativas portuarias. En 2020, ha ampliado en cinco trenes semanales el transporte de cereales hacia Aragón, con un total de 4.500 toneladas.

En este contexto, se prevé que el movimiento de tráficos agroalimentarios por ferrocarril ascienda a 207.000 toneladas anuales, con el movimiento de dos trenes diarios, frente a los 70 camiones que se necesitaban para mover 900 toneladas.

La operativa permite sacar de la carretera 350 camiones a la semana y unos 16.100 al año. En esta línea, recientemente se ha realizado la primera carga de 250 toneladas de harina de soja en cuatro vagones de 66 toneladas cada uno, lo que ha supuesto un salto cualitativo y cuantitativo en la cadena logística.

Obras portuarias

Uno de las principales aspiraciones del puerto es velar por la protección del entorno natural durante las obras portuarias, por lo que se han establecido unos controles propios y específicos.

En este sentido, actualmente está trabajando en la regeneración de la playa de La Pineda, la reparación del dique del Racó y la construcción del nuevo Muelle de Baleares, anexo al dique de Levante.

Esta última actuación cuenta con un plan de vigilancia ambiental para minimizar la afectación de las obras sobre el medio natural, que se aplicará sistemáticamente a todas las promovidas por la Autoridad Portuaria.

Por otro lado, para reducir las emisiones de CO2, se han habilitado nuevas zonas verdes y se ha aplicado una estricta política de gestión de residuos. Por último conviene apuntar que el puerto dispone de tres plantas fotovoltaicas, un parque de vehículos de bajas emisiones, e iluminación LED en determinadas zonas.

Además, la energía utilizada en las instalaciones procede de fuentes limpias y en un futuro, el 50% de la electricidad que se consuma provendrá de energías renovables.