El ferrocarril está ganando cada vez más peso entre los cargadores que envían sus mercancías a distintos puntos del mundo por mar. Tradicionalmente, los exportadores no han considerado competitivo trasladar sus productos a y desde los puertos por este modo, debido a que este no ha sido tan competitivo como el transporte por carretera y con rotaciones poco frecuentes.

Estos problemas se ponían de manifiesto principalmente en aquellos trayectos de menos de 300 km, pero la situación está comenzando a cambiar ya que cada vez más operadores ferroviarios están manejando grandes volúmenes de contenedores en las terminales portuarias, con mayor frecuencia, compitiendo con la «omnipresencia» de los camiones en las rutas más cortas, según indican desde Drewry.

En este contexto, la consultora ha citado en un reciente artículo algunos ejemplos «competitivos» de servicios ferroviarios europeos para trayectos menores de 300 km, entre los que se incluye la línea Barcelona-Zaragoza, aunque esta tan solo supone un trayecto de 310 km.

De hecho, esta línea es la que cuenta con un mayor número de frecuencias diarias, un total de cinco, para conectar el hinterland del puerto de Barcelona, frente a las cuatro frecuencias que unen el puerto de Felixstowe con Birmingham, Inglaterra, o las tres rotaciones diarias que tienen lugar entre el puerto de Rotterdam y Venlo, en Holanda, ejemplos señalados desde Drewry.

Los servicios en la ruta española son operados TCB, Transfesa y Renfe. Tres de las cinco rotaciones diarias tiene como origen o destino la Plataforma Logística de Zaragoza (PlaZa), y dos de ellas conectan las terminales de contenedores catalanas con la Terminal Marítima de Zaragoza (tmZ).

Para la consultora, las cinco salidas diarias son lo suficientemente buenas «para la mayoría de las cadenas de suministro».

Ejemplos de servicios ferroviarios competitivos en trayectos de 300 km

Igual o mejor que el transporte por carretera

En términos globales, el «ferrocarril puede igualar o incluso mejorar el transporte de contenedores por carretera», según afirman desde Drewry, ya que con una frecuencia alta de c0nexiones, el argumento de la velocidad antes citado desaparece. Del mismo modo, el almacenamiento en la terminal ferroviaria «puede incluso mejorar» la flexibilidad de las cadenas de suministro., como se ha demostrado recientemente en la cadena de suministro a la planta de Opel en Zaragoza que se ha montado con motivo del inicio del montaje del nuevo Opel Mokka en la planta zaragozana, que recibe muchos de los elementos necesarios en la fabricación, por vía marítima hasta el puerto de Barcelona desde Corea y posteriormente mediante lanzaderas por ferrocarril hasta Zaragoza.

En otro orden de cosas, el informe también indica que el hecho de que terminalistas como Hutchison y TCB estén actuando como operadores de trenes de algunas de las lanzaderas ferroviarias «no es una sorpresa», ya que son los primeros interesados en extender su hinterland y en evacuar grandes cantidades de contenedores de importación de sus terminales lo más rápido posible.