Una mezcla «tóxica» de exceso de capacidad, débil demanda y precios «agresivos» amenazan la rentabilidad de las navieras de cara al segundo semestre de 2015, según un informe elaborado por Drewry Maritime sobre el mercado del transporte marítimo de contenedores durante el segundo trimestre de 2015.

Desde la consultora afirman que, a principios del presente año, esperaban que las ganancias de los operadores marítimos alcanzasen en su conjunto los 8.000 millones de dólares. No obstante, «una segunda revisión» indica que los operadores «tendrán suerte» si consiguen mantener su rentabilidad lo que resta del año.

De hecho, varias compañías volverán a los números rojos a finales de 2015, algo que solo podría solucionarse si los operadores toman medidas mucho más radicales para hacer frente al exceso de capacidad que actualmente se presenta en casi todas las principales rutas comerciales.

A pesar de que los márgenes operativos de la industria naviera alcanzaron el 8% en el primer trimestre, se han aprobado durante los últimos meses unas menores tarifas de carga, debido al descenso del precio del petróleo. Para lo que resta de 2015, las navieras tendrán dificultades para seguir reduciendo los costos unitarios con la esperada erosión de los fletes, dada la estabilización de los costos de transporte aéreo y marítimo.

Caen las tasas en las principales rutas

En este contexto, desde la consultora indican que las tasas promedio de fletes globales descienden en 2015 a un ritmo desconocido desde 2011, cuando la caída de los ingresos unitarios de la industria alcanzó el 10%. Cabe destacar que, solo en el segundo trimestre, las tasas de los fletes en las principales rutas Este-Oeste han caído un 32% con respecto al mismo periodo de 2014.

Los precios de los fletes han alcanzado mínimos en la ruta Asia-Europa y Asia-Costa Este de América del Sur, motivados ​​por el miedo de que los principales cargadores optaran por otros modos de transporte, así como a las inminentes nuevas entregas de portacontenedores, nada menos que un total de 129 buques de 8.000 TEUs que serán entregados en este segundo semestre.

Además, cada trimestre entran en el mercado entre 10 y 15 ULCVs, con el consiguiente aumento de la oferta en las rutas del Transpacífico, Asia-Estados Unidos y Asia-Latinoamérica.

Así, aunque la reciente decisión de la Alianza Ocean Three de eliminar aproximadamente el 4% de su capacidad en la ruta Asia-Norte Europa debería empujar las tasas de los fletes en julio y agosto, se requiere una acción más decisiva que este tipo de soluciones temporales.

Por todas estas razones, desde Drewry afirman que la cartera de nuevos pedidos de portacontenedores comienza a estar fuera de control, ya que no existe ninguna ruta donde se puedan introducir nuevos buques de 8.000 TEUs sin hacer daño al equilibrio de la oferta y la demanda.

En definitiva, sostienen que la construcción de grandes portacontenedores comienza a ser contraproducente y las navieras no deberían seguir añadiendo más capacidad.