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Las terminales portuarias se adaptan al CAU.

«Los tiempos y el comercio han cambiado y se necesitan aduanas más ágiles, electrónicas e interconectadas». Así lo ha señalado a cadenadesuministro.es el presidente de la Asociación Mundial de Operadores Económicos Autorizados (OEAs), Antonio Llobet, para explicar el motivo por el que se implantó el nuevo Código Aduanero de la Unión, un año después de que se constituyese dicha asociación en el marco del SIL de Barcelona.

En este contexto, «las terminales se están poniendo al día para cumplir con las obligaciones del nuevo CAU», explica el también presidente del Consejo General de los Colegios de Agentes y Comisionistas de Aduanas.

El nuevo Código ha incluido una serie de obligaciones para las terminales portuarias, siendo la principal de ellas que «ahora son responsables de la mercancía que albergan al tener la figura de Almacén de Depósito Temporal».

Por ello, las terminales están trabajando para adaptarse a la nueva norma, por ejemplo, formando a su personal para realizar funciones aduaneras, dos años antes de que se cumpla el periodo transitorio para la transposición de la nueva norma en mayo de 2019.

«La figura del OEA es el futuro»

Para el presidente de la Asociación Mundial de OEAs, «la figura del OEA es el futuro para todos aquellos que deben trabajar o se han de comunicar con la Aduana», algo que también han apuntado recientemente desde el Departamento.

Según Llobet, el Código Aduanero de la Unión otorga una amplia serie de ventajas a la figura del OEA, entre las que destaca una mayor agilidad a la hora de solicitar autorizaciones, mientras que también se reducen los importes de las garantías que los «almacenistas» deben adelantar para responder a la Deuda Aduanera que se puede generar ante cualquier incidencia.

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Antonio Llobet, presidente del Consejo General de los Colegios de Agentes y Comisionistas de Aduanas.

En cualquiera de las figuras que actúen ante la Aduana, ser OEA «es beneficioso al quedar este eximido de una serie de responsabilidades y tener más facilidades en las solicitudes», explica Llobet, quien apunta como beneficios una comunicación más ágil y rápida con la Aduana, que da preferencia a los operadores de confianza.

La exigencia del depósito de garantía también afecta a los astilleros. Con el nuevo CAU se les exigirá este depósito sobre los buques de terceros países que reparen en sus instalaciones, algo que no se requería antes de la nueva norma.