El crecimiento de la demanda en el transporte marítimo de contenedores está perdiendo fuerza en los últimos tiempos, pero las navieras continúan obteniendo grandes beneficios, según se refleja en el último informe de Drewry.

La creciente inflación, los actuales cuellos de botella y la expansión de la variante Ómicron están contribuyendo a ralentizar el crecimiento del sector, lo que ha llevado a la consultora a modificar a la baja sus previsiones respecto al incremento del tráfico mundial para 2022 al 4,6%, respecto al 5,2% que habían indicado anteriormente.

Del mismo modo, se modificaron a la baja las estimaciones para 2021, pasando de un crecimiento del 8,2% respecto a 2020, a un 6,5%. Sin embargo, los ingresos de las navieras apuntan a un incremento de más del 15% en 2022, por tercer año consecutivo, superándose, eso sí, los 500.000 millones de dólares por primera vez.

Los datos recogidos del tercer trimestre de 2021 indican que sus beneficios estimados antes de intereses e impuestos han alcanzado los 70.900 millones. Esto eleva la cifra para los primeros nueve meses del año a 136.500 millones, por lo que Drewry ha modificado sus perspectivas iniciales para el año, de 150.000 millones, hasta los 190.000.

Para 2022, los beneficios trimestrales se mantendrán más equilibrados en general y se espera que alcancen los 200.000 millones. Esto se explica fundamentalmente por un cambio de tendencia en el mercado, que evolucionará del mercado ‘spot’ a los contratos a largo plazo, pues se espera que aumenten en gran medida este año.

Además, la pandemia y la crisis actual de la cadena de suministro seguirá siendo clave para que las navieras vean incrementados sus beneficios, pues cuanto más dure la congestión, más tiempo se mantendrán al alza las tasas de carga y sus ingresos.

Según los cálculos de la consultora, probablemente llevará todo un año arreglar la situación actual en la cadena logística, donde Ómicron seguirá contribuyendo a generar incertidumbre.

 

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