La Autoridad Portuaria de Barcelona ha cerrado el primer semestre de 2019 con 34,4 millones de toneladas movidas, que suponen un ascenso del 2%, y 1,71 millones de TEUs manipulados, un 5% más. Después de dos años con aumentos del tráfico muy elevados, la instalación ha logrado consolidar su crecimiento, algo más moderado debido a la desaceleración del comercio y el aumento de las políticas proteccionistas.

La diversificación, tanto en la tipología de productos como en los mercados, así como la sólida estructura de tráficos, han permitido al puerto registrar resultados positivos en segmentos clave, como el tráfico de contenedores, que ha aumentado por el buen comportamiento de los de transbordo, con un ascenso del 12%, y el crecimiento del 5% en las importaciones, principalmente de mercados como China o Turquía.

Por el contrario, las exportaciones han descendido un 6%, en buena parte debido a la reducción de las ventas de alfalfa y plásticos. También puede atribuirse la caída a los aranceles introducidos por Argelia para una serie de productos.

En lo que respecta a los graneles líquidos, se ha registrado un ascenso del 6%, con 8,3 millones de toneladas de mercancía, entre las que destacan el gas natural, el gasóleo y los biocombustibles. En cambio, con dos millones de toneladas de productos canalizadas, los graneles sólidos han anotado una caída del 7%, debida sobre todo a la reducción de las exportaciones de cemento y las importaciones de haba de soja.

El tráfico de vehículos en el puerto ha llegado a las 416.638 unidades, un 9% menos. Este segmento se ha visto afectado por diversos factores, como la disminución de la producción y las matriculaciones, sumado a la desaceleración sufrida por los mercados de Alemania o Turquía.

Autopistas del Mar

En los seis primeros mes del año, las autopistas del mar del puerto de Barcelona han canalizado 75.811 Unidades de Transporte Intermodal, que se traducen en una cifra idéntica de camiones que han sido desviados de las carreteras al modo marítimo.

No obstante, eso supone un descenso del 2% en el tráfico, debido a la reducción temporal de la capacidad de carga en la línea entre Barcelona y Civitavechhia, con motivo de la remodelación del Cruise Roma, que fue sustituido en este tiempo por un buque de menores dimensiones.

Hasta junio, el puerto catalán ha recibido un total de 1,86 millones de pasajeros, un 4% más. Los viajeros de ferries han experimentado un ascenso del 10% y los cruceristas han crecido un 2%, con 1,27 millones.