El Actros de Mercedes-Benz ya detecta a peatones y ciclistas

La Asociación se ha mostrado satisfecha por la disposición de los eurodiputados a iniciar negociaciones con otras instituciones.

A pesar del aumento del tráfico en los últimos 30 años en la Unión Europea, la seguridad vial ha mejorado significativamente. Para la industria, es importante mantener esta tendencia y seguir produciendo vehículos cada vez más seguros para uno de los mercados más exigentes del mundo en esta materia.

En este contexto, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, Acea, ha tomado nota de la votación celebrada en el Parlamento Europeo sobre la revisión del Reglamento General de Seguridad, que recoge las tecnologías que deben incluir de serie todos los vehículos nuevos.

Desde Acea, se muestran satisfechos por la disposición de los eurodiputados a iniciar negociaciones con otras instituciones para aprobar la normativa, lo que resulta clave para mejorar la seguridad en las carreteras europeas.

Al mismo tiempo, apoya gran parte de las medidas propuestas por el Comité de Mercados Internacionales y Protección de los Consumidores, incluyendo la exigencia de que los nuevos modelos estén equipados con sistemas de frenado de emergencia autónomos, así como otros para la detección de la somnolencia y atención al volante, y para la marcha atrás.

También han destacado entre las medidas más necesarias las señales de parada de emergencia y los avisos de cambio de carril. Sin embargo, los fabricantes se han mostrado preocupados por el tiempo previsto entre la entrada en vigor del reglamento y el momento en que realmente empezaría a aplicarse.

En concreto, debe tenerse en cuenta el tiempo de desarrollo del producto, pudiendo pasar al menos 36 meses antes de su aplicación real, tal y como aseguran desde la Asociación.