Tras el fuerte incremento de los precios de la carga aérea por el Covid-19 y el colapso que se ha producido en términos de capacidad, los precios están empezando a volver a la normalidad, aunque el proceso durará todavía unos meses.

Algunas aerolíneas han cancelado en los últimos meses los acuerdos que tenían con sus clientes para reemplazarlos por otros temporales, lo que ha tenido como resultado un aumento de los precios.

Según los cálculos de Drewry, en las líneas Este-oeste, se ha llegado al máximo nivel de los últimos cinco años en mayo de 2020, con un precio de seis dólares por kilo, lo que supone un 150% más que un año antes.

Desde el quinto mes del año, los precios se han mantenido igualmente por encima de los cinco dólares por kilo, lo que supone que aún están un 75% por encima de la media de los últimos cinco años y que las cosas están lejos de volver a la normalidad.

En julio, sin embargo, los precios en las líneas desde Asia se desplomaron. Las tasas desde Hong Kong hasta los principales aeropuertos de Estados Unidos se redujeron en un 30% desde junio, mientras que entre Shanghái y Los Ángeles y Nueva York, cayeron un 6% y un 12% respectivamente.

Por su parte, los descensos fueron de doble dígito entre Hong Kong y Frankfurt o Londres, o entre Shanghái y Ámsterdam o Frankfurt, igual que entre Hong Kong y Shanghái y puertos como Sao Paulo.

En cuanto a los precios del transporte aéreo de EEUU, se han hundido debido a las caídas en el mercado transpacífico en ambas direcciones, aunque el comercio transatlántico ha obtenido mejores resultados.

El reinicio de la actividad económica y la flexibilización de las medidas de confinamiento ha permitido iniciar la recuperación en el sector. Sin embargo, los precios siguieron retrocediendo desde los niveles máximos de abril y principios de mayo, ya que la demanda disminuyó y los cargadores prefirieron optar por modos de transporte menos costosos.

Tráfico de carga aérea

Las estadísticas de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo, IATA, para el mes de junio muestran un modesto incremento en el tráfico, aunque la carga aérea global medida en toneladas por kilómetro se ha reducido un 17,6% respecto al año anterior, tras una caída del 20,1% en mayo.

Además, el transporte aéreo ha perdido cuota de mercado en el comercio mundial frente al transporte marítimo y ferroviario, algo que se ha visto parcialmente enmascarado por la necesidad de realizar envíos de material de protección y medicinas. Este cambio debería revertirse a medida que se recupere la demanda global y se necesite apostar por el transporte aéreo para volver a poner a punto los inventarios.

En cualquier caso, el aumento de la tasa de infección de Covid-19 en EEUU ha mermado la confianza del consumidor en julio, por lo que la recuperación probablemente tarde más de lo esperado. Teniendo en cuenta las dudas existentes respecto a un posible aumento de la capacidad, la consultora creen que los precios se mantendrán elevados en los próximos meses, con ciertos repuntes coincidiendo con eventos como el lanzamiento de la PS4.