hamburg sud

Los buques del operador alemán pasarán a integrarse en la flota de la naviera danesa.

Maersk Line ha completado la adquisición de Hamburg Süd a finales de noviembre de 2017, un año después de que se iniciase la operación, que ha tenido que ser sometida a la aprobación de 23 jurisdicciones a nivel mundial. Finalmente, con la de la Comisión de Competencia de Corea se ha podido dar cierre al largo proceso. 

El objetivo del Grupo Maersk es reforzar la posición global de ambas navieras, que continuarán operando bajo marcas separadas, y mejorar el servicio que ofrecen a sus clientes, en línea con su estrategia de crecimiento. 

La operación, que ha supuesto una inversión de 3.700 millones de dólares (3.119 millones de euros), le permitirá establecer sinergias operativas por valor de entre 350 y 400 millones de dólares (entre 295 y 337 millones de euros) anuales a partir de 2019. Su intención es ofrecer una cobertura más amplia a sus clientes, así como servicios directos más atractivos y otros beneficios, a través de una red global combinada. 

No obstante, al principio la transacción implicará ciertos costes derivados de la integración, la optimización de las redes de ambos operadores y la estandarización de los procesos. En total, sumarán una capacidad de 4,15 millones de TEUs, lo que supone el 19,3% de la capacidad mundial.

Los 105 buques con los que cuenta actualmente el operador alemán pasarán a integrarse en la flota de Maersk, que se incrementará hasta las 773 unidades, entre embarcaciones propias y fletadas. Con la adquisición, Ottmar Gast dejará su puesto como presidente del Comité Ejecutivo de Hamburg Süd para convertirse en el nuevo presidente del Comité de Supervisión de la naviera. 

Por su parte, Søren Toft, que hasta ahora ejercía como director de Operaciones en Maersk, pasará a ser miembro del Comité de Supervisión del operador germano, cuyo consejero delegado será Arnt Vespermann.