Merlin Properties está a punto de entrar en el segmento de los centros de datos y de momento, ha encontrado inquilino para el primero de ellos, en el entorno de Bilbao-Arasur.

La socimi, que ya cuenta con la licencia para el desarrollo de este proyecto, tiene planes para la puesta en marcha de estos centros también en Barcelona, Getafe y Lisboa.

Las obras en el País Vasco comenzarán este mismo verano, con idea de que un año después esté listo el primer módulo del proyecto, que contará con 100 mW de capacidad una vez finalizado.

Por el momento, no se ha revelado el nombre de la empresa que ocupará estas instalaciones, pero sí que el contrato tendrá una duración de 45 años.

El plan inicial para estos cuatro centros es alcanzar una capacidad de 70 mW funcionando a pleno rendimiento en cinco años, lo que supondrá una inversión de 596 millones, si bien se podrían acelerar ciertas inversiones para llegar a los 200 mW.

En total, Merlin lleva trabajando unos tres años en la puesta en marcha de sus primeros centros de datos, dado el crecimiento que está experimentando este mercado, prácticamente virgen en España. Se calcula que este tipo de instalaciones supondrán el 15% de su facturación en un plazo de cinco años.

Nueva política de remuneraciones

Por otro lado, durante la última Junta General de Accionistas de Merlin Properties, se ha aprobado una nueva política de remuneraciones que limita considerablemente la cantidad a percibir por parte del consejero delegado, Ismael Clemente, y el director general corporativo, Miguel Ollero.

En este sentido, su salario base ha quedado fijado en un millón de euros más los variables. La decisión llega después de que el Banco Santander, principal accionista, convocase en diciembre un consejo de urgencia para la destitución de Clemente.

En aquel momento, el directivo recibió un fuerte apoyo por parte de los empleados, accionistas y el sector en general, aunque lo sucedido marcó el inicio de un proceso de reforma de la gobernanza de Merlin.

 

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