El buque Maersk Eindhoven, de bandera danesa, ha sido el último en sumarse a los accidentes con pérdidas de contenedores en las rutas transpacíficas, tras un fallo del motor que duró unos tres o cuatro minutos durante un temporal el día 17 de febrero.

La embarcación, con capacidad para 13.100 TEUs, había partido desde el puerto chino de Xiamen y se dirigía hacia el de Los Ángeles, cuando cerca de Japón sufrió este incidente, debido a los problemas de maniobrabilidad que experimentó el buque, lo que le llevó a perder en el mar alrededor de 260 contenedores.

La tripulación está a salvo, el motor ya ha sido reparado y el buque ha dado la vuelta para atracar en un puerto del norte de Asia y poder realizar una evaluación más precisa, pues según las últimas actualizaciones de la naviera, un total de 65 contenedores a bordo también habrían resultado dañados.

Los informes preliminares, no obstante, indican que las reparaciones necesarias serán mínimas. Se trata del sexto accidente de estas características que se ha producido desde el 30 de noviembre, cuando un buque de ONE perdió cerca de 2.000 contenedores.

Además, en el caso de Maersk, perdió el mes pasado 750 contenedores que viajaban a bordo del buque Essen, gemelo precisamente del Eindhoven y que cubre la misma ruta. En ese caso, el buque fue redirigido al puerto de Lázaro Cárdenas, en México, para su puesta a punto, antes de volver a emprender el camino hacia Los Ángeles.