El buque Maersk Essen ha perdido durante un viaje en el mes de enero 750 contenedores. Navegaba por el Pacífico en dirección a Los Ángeles, cuando le sorprendió una tormenta, que provocó no solamente la caída de todas estas unidades al mar, sino también daños en otros muchos contenedores.

La naviera, que confirmó que toda la tripulación se encontraba bien después del incidente, ha decidido modificar la ruta inicial, con lo que el barco, de 13.100 TEUs de capacidad, ha sido desviado a México.

En concreto, se ha dirigido al puerto de Lázaro Cárdenas, donde APM Terminals dispone de una concesión. En sus instalaciones, se procederá a la retirada de los contenedores dañados y a las revisiones correspondientes para determinar las reparaciones necesarias.

Teniendo en cuenta la congestión de los puertos en California y los elevados costes de tratar de solucionar lo ocurrido a bordo, se ha considerado que no tenía sentido continuar la ruta. En este sentido, las autoridades portuarias mexicanas ofrecen mayor capacidad, menores costes y menos trámites burocráticos.

Conviene apuntar que se trata del cuarto incidente de este tipo de un portacontenedor en el Pacífico en un espacio de 47 días, con cerca de 3.000 contenedores perdidos en las aguas del océano desde el 30 de noviembre.