La actividad de los principales operadores ferroviarios de mercancías en Europa está experimentando un descenso en el presente 2015, cuestionando así el importante papel que las Administraciones otorgan a este modo para lograr una red de transporte más eficiente, sostenible y económica para los cargadores.

Por un lado, en el país europeo con mayor tráfico de mercancías por ferrocarril, Alemania, la carga ha descendido un 2,1% hasta septiembre de 2015 con respecto a los nueve primeros meses de 2014, según datos de la Oficina Federal de Estadísticas alemana, Destatis.

En la misma línea, CD Cargo, el principal operador de la República Checa, ha experimentado un descenso de actividad del 5,9% en el tercer trimestre, mientras que Renfe Mercancías ha manipulado en septiembre de 2015 un 8,9% menos de mercancías que en el mismo mes de 2014.

Entretanto, en Francia, país donde el transporte de mercancías por ferrocarril ha tenido tradicionalmente un papel fundamental para las administraciones, el tráfico ha crecido sólo un 0,7% en 2014 con respecto a 2013.

¿Inversión justificada?

Hasta este 2015, el transporte ferroviario de mercancías ha venido incrementando su actividad a un ritmo que no responde a la gran apuesta que se ha hecho desde las instituciones europeas por este modo de transporte, con un crecimiento acumulado de tan sólo el 1,8% entre 2010 y 2013.

La caída de los últimos meses, y el lento crecimiento de los últimos años, coincide con un marco en el que la inversión pública europea en el ámbito del transporte se ha dirigido de forma muy importante hacia el ferrocarril, tanto a nivel europeo como de las administraciones nacionales.

Así, junto a los fondos del mecanismo ‘Conectar Europa’, que en su mayor parte han ido a parar al impulso de los corredores ferroviarios europeos, casi un 97% de la inversión de los países europeos en el ámbito de transporte se destina a este modo.

Sólo en 2013, los países invirtieron en su infraestructura ferroviaria un total de 42.315 millones de euros, mientras que al resto de modos de transporte destinaron únicamente 1.387 millones de euros.

¿Es hora de replantearse la estrategia europea en el transporte, o se trata simplemente de ‘convencer‘ desde Europa, de las bondades de este medio de transporte a los cargadores, que son los que finalmente eligen, respecto de lo que les ofrece un mejor servicio para sus intereses y los de sus clientes?.