La adquisición de Haldex por parte de Knorr-Bremse que estaba prácticamente cerrada desde principios de 2017 ha vivido un giro de 180 grados en los últimos días.

El Consejo de Seguridad de Suecia, SCC, ha rechazado la solicitud del fabricante alemán para la ampliar el plazo de la oferta a los accionistas de Haldex hasta el 9 de febrero de 2018, a la que los propios accionistas de la compañía sueca habían dado el visto bueno a mediados de agosto. Por tanto, el plazo de aceptación de la oferta finalizará el próximo 26 de septiembre. 

No es el primer contratiempo al que se enfrenta el fabricante alemán, que se impuso a los fabricantes ZF y SAF Holland en lo que en el pasado 2016 se convirtió en una auténtica subasta por la compañía sueca.

En julio de este 2017, la Comisión Europea ha iniciado una investigación en profundidad sobre la operación, y Knorr-Bremse parece haber perdido el apoyo de la Dirección de Haldex, que no de los accionistas, para cerrar la fusión.

De hecho, tras el varapalo del SCC, desde el fabricante alemán han señalado «evaluarán a fondo si pueden continuar con el proceso dado que el Consejo de Administración de Haldex ha reiterado en varias ocasiones que no va a ejecutar la decisión de la junta general y no cooperará en el proceso de liquidación de la fusión». 

En esta línea, desde Haldex han mostrado su satisfacción porque la SCC «haya tomado la única solución posible» y consideran que esto debe conducir «a una discusión muy necesaria sobre el contenido de las reglas de adquisición y su aplicación».