Parecía que, a la vista de la situación, los clientes de los transportistas habían decidido dejar para otro momento la introducción de las composiciones vehiculares de 44 toneladas en España.

Sin embargo, los designios de la Administración son un arcano que guarda sorpresas inesperadas, como el hecho de que se haya decidido aprobar el anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, justo cuando España lleva 27.650 fallecidos por la covid-19, un brutal frenazo económico y cuando tendrá que afrontar en las próximas semanas una profunda crisis, para la que se vaticina una caída del PIB de entre un 9% y un 13%, según el Banco de España.

Pero este proyecto, además de buscar una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la generalización de las energías renovables y una mayor eficiencia en el uso de la energía, también contempla el controvertido aumento a partir de 2021 del tonelaje de los camiones, con lo que se pasaría de las actuales 40 toneladas de MMA a las 44 toneladas.

Esta medida implicará aumentar en un 15% la capacidad de transporte en la actual flota de transporte, por medio de “un aumento de la carga media de dichos vehículos y la consiguiente reducción del número de vehículos por kilómetro y consumo para una misma masa transportada” como se recogía en el Plan Nacional de Energía y Clima que acompaña al Anteproyecto de Ley.

Así las cosas, Fenadismer, que ha llamado la atención sobre la situación, confía en que «dicha medida no sea incluida en el anteproyecto de Ley que finalmente apruebe por el Gobierno, al considerarla innecesaria en la actual situación de exceso de flota que vive nuestro país como consecuencia de la crisis económica, por lo que dicha medida agravaría la situación de sobredimensionamiento del sector».