El puerto de Valencia ha acogido esta semana la demostración del proyecto europeo "Smaug - Smart Maritime and Underwater Guardian", que busca mejorar la seguridad portuaria mediante la detección temprana de amenazas submarinas en los puertos y sus canales de acceso. Se pretende así fortalecer la vigilancia y respuesta ante amenazas ocultas bajo la superficie del mar o adheridas a los cascos de los buques, tales como explosivos o mercancías ilícitas que comprometan la seguridad de las operaciones portuarias.
La tecnología desarrollada en el proyecto combina redes de hidrófonos para escucha acústica, sonares de alta resolución para zonas de baja visibilidad, escaneos rápidos y actuación cooperativa de robótica autónoma. Todo este ecosistema de datos se procesa mediante inteligencia artificial para anticipar riesgos y contribuir a la protección de las infraestructuras portuarias, los buques y las operaciones marítimas.
Ahora, tras meses de desarrollo tecnológico, la Fundación Valenciaport, en colaboración con la Autoridad Portuaria de Valencia, ha organizado las pruebas de validación de los sistemas. En la demostración, en la que ha participado la Aduana de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, se han recreado escenarios críticos para comprobar la eficacia de las soluciones, que integran IA, sensórica avanzada (sonares e hidrófonos), robótica submarina y vehículos autónomos de superficie; vehículos autónomos sumergibles, drones autónomos y cableados.
Gracias a la combinación de sensores, vehículos autónomos y análisis inteligente de datos, la iniciativa permite detectar amenazas que los sistemas convencionales de seguridad no pueden identificar con la misma eficacia.
Pruebas en el río Turia y el puerto de Valencia
El primer escenario se ha desarrollado en la desembocadura del río Turia, con la participación de una patrullera de la Agencia Tributaria, done se ha simulado la detección de un semisumergible, un tipo de embarcación utilizada en actividades ilícitas como el narcotráfico. Se han utilizado hidrófonos y se ha correlacionado la detección acústica con información procedente del sistema AIS.
A continuación, se ha simulado la persecución de una embarcación sospechosa mediante un dron cableado, capaz de ofrecer vigilancia aérea prolongada e ininterrumpida con una cámara de seguimiento asistida por inteligencia artificial.
El segundo escenario ha tenido lugar en el puerto de Valencia, donde se han puesto a prueba sistemas fijos de hidrofonía para la detección de embarcaciones sospechosas en la entrada del recinto portuario. Tras la alerta inicial, se han realizado escaneos con sónar sobre el casco de un buque para comprobar la posible presencia de objetos adheridos.
La información generada se ha centralizado en el centro de mando y control diseñado en el proyecto, que permite integrar datos, gestionar alertas y procesar información mediante inteligencia artificial, facilitando una visión unificada de las amenazas y mejorando la capacidad de respuesta de los equipos responsables de la seguridad portuaria.
Los resultados de las pruebas han confirmado la utilidad de estas tecnologías para reforzar la vigilancia en entornos portuarios y cubrir el medio subacuático.