El Índice Mundial de Contenedores elaborado por Drewry, que evalúa las tasas de carga de contenedores en las ocho rutas principales hacia y desde Estados Unidos, Europa y Asia, ha aumentado en un 1% en la última semana, situándose en los 2.309 dólares/FEU (1.976 euros).
Se trata de la sexta subida consecutiva, impulsada por el crecimiento de los precios tanto en las conexiones Asia-Europa como en las líneas transpacíficas, situándose también el índice global un 2% por encima del nivel del año anterior.
En concreto, los precios entre Shanghái y Los Ángeles han repuntado un 9% hasta los 2.910 dólares (2.490 euros) por contenedor de 40 pies, mientras que entre Shanghái y Nueva York han aumentado un 7% hasta los 3.671 dólares (3.141 euros).
Entre las navieras, Maersk ha pedido la aprobación regulatoria de EE. UU. para que no se aplique el plazo de preaviso de 30 días y poder introducir un recargo de emergencia por combustible, debido a la volatilidad en los precios del combustible por las tensiones en Oriente Medio. Ante la presión constante de las navieras para aumentar las tarifas, Drewry prevé que las tarifas spot sigan subiendo en las próximas semanas.
Conexiones Asia-Europa
Por su parte, las tarifas spot en la ruta Shanghái-Génova se han reducido en un 3% hasta los 3.420 dólares (2.926 euros), mientras que las tarifas entre Shanghái y Róterdam han caído un 9%, hasta los 2.308 dólares (1.975 euros). Solamente se ha anunciado una escala cancelada durante la próxima semana, lo que es señal de una capacidad relativamente estable.
El alto el fuego temporal de dos semanas en el estrecho de Ormuz ha permitido reanudar parte de la actividad marítima esta semana, pero la situación sigue siendo incierta. Los buques deben coordinar su tránsito con las autoridades iraníes, y dado que aún no se dispone de directrices claras, ni de las tarifas de tránsito propuestas, las navieras están actuando con cautela.
La prioridad inmediata es permitir salir a los buques que ya se encuentran varados en el golfo Pérsico, en lugar de enviar nuevos. Al mismo tiempo, las interrupciones en el flujo de petróleo, que suponen casi el 20% del suministro mundial a través del estrecho, podrían tardar meses en normalizarse por completo, lo que sigue reduciendo la disponibilidad de combustible para buques y mantendrá más altas las tarifas de flete a corto plazo.