El Índice Mundial de Contenedores elaborado por Drewry, que evalúa las tasas de carga de contenedores en las ocho rutas principales hacia y desde Estados Unidos, Europa y Asia, ha aumentado un 5% en la última semana, situándose en los 2.279 dólares/FEU (1.978 euros).
Se trata de la cuarta subida consecutiva, impulsada por el crecimiento de los precios tanto en las conexiones Asia-Europa como en las líneas transpacíficas, situándose también el índice global un 5% por encima del nivel del año anterior.
En concreto, los precios entre Shanghái y Los Ángeles han repuntado un 4% hasta los 2.686 dólares (2.331 euros) por contenedor de 40 pies, mientras que entre Shanghái y Nueva York han aumentado un 3% hasta los 3.393 dólares (2.945 euros).
Se han anunciado seis cancelaciones de escalas para la próxima semana en las rutas transpacíficas de la costa este y la costa oeste. Además, el conflicto en Oriente Medio sigue afectando al suministro de combustible y generando incertidumbre en las cadenas de suministro globales, por lo que se espera un aumento de las tarifas de flete a corto plazo.
Conexiones Asia-Europa
Por su parte, las tarifas spot en la ruta Shanghái-Génova se han incrementado en un 12% hasta los 3.474 dólares (3.015 euros), mientras que las tarifas entre Shanghái y Róterdam han aumentado un 3%, hasta los 2.552 dólares (2.215 euros).
Solamente se han anunciado tres escalas canceladas en la ruta durante la próxima semana, lo que es señal de una capacidad estable. Al mismo tiempo, navieras como CMA-CGM han anunciado tarifas más altas, de alrededor de 3.500 dólares, que entrarán en vigor a partir del 1 de abril, por lo que los precios seguirán aumentando en las próximas semanas.
El impacto de la guerra de Irán en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para casi el 20% del petróleo mundial, ha reducido la disponibilidad de combustible para buques y elevado sus precios. En Asia, el suministro en hubs neurálgicos como Singapur y China está empezando a escasear, lo que ha llevado a las navieras a reducir la velocidad de navegación, implementar estrategias alternativas de repostaje o aplicar recargos de emergencia para gestionar los costes.
A la vista de la situación actual, desde Drewry prevén que las tarifas de flete se mantengan a un nivel elevado a corto plazo.