Amazon ha anunciado esta semana que va a crear un programa de apoyo a emprendedores para crear una compleja red de pequeñas y medianas empresas de transporte con la que mejorar su distribución de última milla en los Estados Unidos y que lleva el nombre de Amazon Logistics.

El programa presentado en Seattle parece aparentemente una mejora en cuanto a condiciones y fiabilidad con respecto a su servicio Amazon Flex que tanta polémica está creando en España por las dudas que genera en cuanto al cumplimento de la normativa española laboral y de transporte, y, desde luego, parece descartar, de momento al menos, los rumores de que el gigante norteamericano del comercio electrónico esté pensando en comprar empresas de transporte y logística en los Estados Unidos.

Sin embargo, tampoco se ha desvelado si el servicio supone la creación de una red de franquiciados para servicios logísticos bajo el eufemismo de una comunidad de colaboradores para los servicios de reparto, aunque el e-tailer ha asociado a Amazon Logistics toda una serie de servicios para emprendedores como acceso a su tecnología de envíos, descuentos en bienes y servicios o facilidades para la adquisición de vehículos o instalaciones que irían , a través de renting u otros productos financieros.

Amazon quiere contar así con centenares de proveedores de servicios logísticos y de transporte que, a su vez, contraten a decenas de miles de repartidores para realizar las entregas de la compañía, dada la necesidad que tiene de desarrollar su capacidad para atender la creciente demanda de los clientes y, de este modo, competir de tú a tú con las grandes empresas norteamericanas de paquetería como UPS o FedEx.

Por otra parte, este movimiento parece ir en la línea que sigue desde hace tiempo el gigante del e-commerce, que busca hacerse con un hueco cada vez más grande en la intermediación de bienes y servicios, algo que ahora parece querer aplicar a su propia cadena de suministro.