Los trabajadores de Unipost de todo el territorio nacional están llamados a la huelga, en protesta contra la aplicación del Expediente de Regulación de Empleo, ERE, que afectará a toda su plantilla en España. Los paros, convocados por CGT, han comenzado el 31 de octubre y continuarán los días 3 y 10 de noviembre.

El operador postal, que se encuentra en concurso voluntario de acreedores desde julio de 2017, acumula una deuda que ronda los 50 millones de euros. En este sentido, desde el sindicato indican que a los trabajadores se les han impuesto «infinidad de medidas» que han precarizado sus condiciones laborales «por culpa de la pésima gestión de la Dirección«.

Así, denuncian que desde que en 2010 se llevara a cabo un ERE de 93 personas, han sufrido varios ERTEs tanto de reducción de jornada como de suspensiones, congelaciones y rebajas salariales, despidos objetivos, e incumplimientos de convenio, así como el retraso y fraccionamiento en los pagos de las nóminas y pagas extra.

En la organización sindical creen que es «complicado» que aparezca un comprador para la empresa en este momento, dada «la abultada deuda que tiene«. Además, recuerdan que si no surge antes de mayo de 2018, fecha prevista para finalizar el ERE, todos los trabajadores serán despedidos.

De momento, el operador ha anunciado un primer Expediente de Regulación de Empleo, que afectará a un total de 560 empleados y que ejecutará en diciembre de 2017.