Descanso de los camioneros

El Reglamento 561/2006 de la CE permite excepciones temporales a los tiempos de conducción y descanso en situaciones de urgencia.

La flexibilización de los tiempos de conducción y descanso para permitir que los conductores de transporte internacional realicen el descanso semanal en sus hogares, la conocida como «vuelta a casa», ha conseguido unir a Administración y asociaciones de transporte en una reivindicación conjunta a Europa.

Ante la «oportunidad única» para lograr esta flexibilización que, según Fomento, presenta el nuevo paquete de la carretera que Europa debatirá a finales de 2016, conviene recordar ciertas circunstancias en las que algunas administraciones nacionales han permitido exceder los tiempos de conducción y descanso.

En regiones como Reino Unido y Francia, país este último clave en la negociación de la flexibilización debido a que la mayoría de los conductores españoles pasan allí las 45 horas del descanso semanal cuando no se cumplen los tiempos, se han establecido exenciones a esta norma recientemente.

Por un lado, Reino Unido relajó esta normativa en julio de 2015 debido al problema de la inmigración en Calais. Poco después, en diciembre de 2015, las autoridades británicas ordenaron el cierre urgente del puente Forth Road y solicitaron a la Comisión Europea una excepción temporal sobre las normas relativas a los tiempos de conducción, algo que Bruselas autorizó.

Francia, por su parte, ha permitido recientemente a los transportistas de hidrocarburos exceder hasta en dos horas diarias el tiempo de conducción máximo, debido a la huelga general del país que puso en jaque a finales de mayo el suministro de combustible en territorio galo.

Situaciones de urgencia

Tanto en el caso del puente inglés como en el de la huelga francesa, las autoridades del país citaron el artículo 14.2 del Reglamento 561/2006, en el que se establece que «en casos de urgencia, los Estados miembros podrán establecer una excepción temporal que no exceda de 30 días y que se notificará inmediatamente a la Comisión».

En lo que respecta a la situación que se vivió en Forth Road, la Comisión declaró que la medida británica estaba justificada, ya que se trataba de una ruta clave para la red de transporte escocesa y, dado el estado crítico de la infraestructura, los vehículos que excedían las 7,5 tn se veían obligados a realizar otro itinerario para llegar a su destino.

Por otro lado, la Comisión estableció que la medida no causaba perjuicios, no suponía una situación ventajosa para las empresas, no afectaba a las condiciones laborales y no tenía una influencia negativa en la seguridad vial.

Carácter excepcional

Si bien la vuelta a casa que solicitan los transportistas españoles no tenga tal vez el carácter de urgencia que estas circunstancias tuvieron, no es menos cierto que los conductores se ven obligados a pasar días fuera de sus hogares, lo que perjudica su descanso y, por ende, la seguridad vial, y que las flotas de los operadores españoles están paradas 45 horas, lo que sí supone un perjuicio económico para estas.

Desde el Ministerio de Fomento se ha señalado en varias ocasiones el carácter excepcional que ha de tener la flexibilización de la vuelta a casa, sosteniendo que la exención no puede ser generalizada y que debe aplicarse “únicamente” cuando el viaje no pueda ser planificado de otra manera.

Dicho carácter excepcional, y la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores, se presentan como las dos bazas claves para el sector con las que convencer a Europa de la idoneidad de flexibilizar los tiempos de conducción y descanso en la vuelta a casa.