Aún están lejos de convertirse en una alternativa real para el transporte de larga distancia, pero en cualquier momento puede producirse el vuelco definitivo que los conviertan en una realidad tangible.

Pese a ello, se multiplican las experiencias y cada vez más marcas luchan por hacerse un hueco en una de las disputas tecnológicas más apasionantes de una industria automovilística ya de por si sumida en una revolución de gran calado.

Si hace unos días, Iveco anunciaba un nuevo impuso a su participación en el capital de Nikola para acelerar el desarrollo del Nikola Tre, Elon Musk también anunciaba, casi al alimón, que Tesla estaba a punto de comenzar a fabricar su Semi que ha despertado gran interés de múltiples empresas de transporte de todo el planeta.

Esta misma semana, otra multinacional, norteamericana en este caso, como es Hyzon Motors ha anunciado también que lanzará sus camiones de pila de combustible en los mercados europeos y que, además, los producirá en una planta que se montará en un lugar aún por decidir de los Países Bajos.

El anuncio sigue a la también reciente iniciativa de un consorcio con otros socios de los países escandinavos para poner en marcha en la ciudad de Gotemburgo un camión eléctrico para la recogida de basura que funciona con una celda de combustible para alimentar un motor eléctrico a bordo y un compactador de basura.

En definitiva, los avances tecnológicos alimentan una carrera de gran interés llamada a transformar radicalmente los servicios de transporte de mercancías más pronto que tarde.