Cara y cruz para la marca italiana en los últimos días.

Por un lado, Iveco ha conseguido afianzar su posición en el capital de Nikola, tras invertir 250 millones de dólares, unos 22o millones de euros al cambio, para hacerse con un 7,11% del capital de la compañía fabricante de camiones eléctricos con la que viene colaborando desde hace un tiempo en el desarrollo de un camión pesado eléctrico, el Nikola Tre, que deberá estar en el mercado en 2021, según se informó durante la presentación del nuevo vehículo en febrero de este 2020.

Así mismo, por otro lado, el fabricante transalpino ha anunciado al comité de empresa de su planta de Valladolid que está estudiando la posibilidad de aplicar un expediente de regulación a la plantilla de este centro productivo.

Según la dirección de Iveco, el personal de estas instalaciones está sobredimensionado para la actividad de producción que lleva a cabo actualmente, algo que los representantes de los trabajadores rechazan.

Este nuevo ERE se vendría a sumar el actual ERTE por causa de fuerza mayor que ya tiene en vigor la factoría pucelana del fabricante italiano, como consecuencia de la crisis sanitaria.

Los representantes sindicales del centro de producción castellano han pedido a la dirección de la marca la creación de una mesa de negociación para establecer el alcance de una medida que supone otro paso más en el agravamiento de la situación que vive la industria automovilística en España.