El Tesla Semi ya parece más cerca de convertirse en una realidad que circule por las carreteras.

Por lo menos, Elon Musk ha anunciado que la marca de vehículos eléctricos ya ha iniciado la producción de un camión eléctrico que ha levantado grandes expectativas cuando se anunció hace más de dos años y medio, con la promesa de ahorrar 170.000 euros en consumo de combustible y amortizarlo en dos años.

Según el directivo del fabricante norteamericano las pruebas realizadas en los últimos meses han facilitado la introducción de nuevas mejoras en el vehículo, por lo que considera que ha llegado el momento, pese a la dura coyuntura que dibuja la crisis sanitaria y económica que se vive desde primeros de año, de empezar a fabricarlo.

Tras sucesivos retrasos en la fecha del inicio de producción, desde Tesla se ha anunciado que se repartirá la producción de los diferentes componentes del camión entre varias de sus plantas de los Estados Unidos, aunque las baterías se fabricarán en sus instalaciones de Nevada.

La idea es combinar la cadena del Semi con otros modelos de la marca y de esta manera poder afrontar los volúmenes sin afectaciones.

El vehículo pesado de Tesla equipará cuatro motores independientes en los ejes traseros de la tractora y contará con dos versiones con autonomías, respectivamente de 300 y de 500 millas (equivalentes a unos 500 y 800 kilómetros, en cada caso) que, a su vez, tienen unos precios estimados de 150.000 y de 180.000 dólares, que corresponden a unos 135.000 y unos 162.000 euros, en cada caso.