La invasión de Ucrania por parte de Rusia ha tenido hasta el momento un impacto en la economía mundial y el transporte marítimo de contenedores francamente pequeño, pero la situación podría dar un giro radical en cualquier momento.

Aunque desde la consultora Drewry sostenían en sus valoraciones anteriores que los miedos respecto al creciente riesgo de la situación geopolítica podían ser exagerados, finalmente Vladimir Putin ha decidido lanzar una ofensiva militar contra Ucrania, que comenzaba este 24 de febrero.

Las amenazas de sanciones no han servido para nada y ahora el resto de dirigentes políticos deben decidir cómo responder a la situación. Si bien es cierto que nadie sabe cómo se desarrollará el conflicto a largo plazo, sí existen algunas consecuencias obvias de carácter inmediato.

Por ejemplo, el precio del petróleo ha batido su récord de los últimos siete años, situándose por encima de los 100 dólares el barril horas después de la invasión, y los mercados de valores de todo el mundo se han desplomado, mientras que el rublo ruso ha caído a mínimos históricos. Además, los precios de las materias primas y la energía se han disparado.

Consecuencias para el transporte marítimo

El impacto en el mercado del transporte marítimo de contenedores a nivel internacional tardará más tiempo en materializarse, pues la amenaza inmediata a las operaciones es relativamente baja fuera de la zona del conflicto.

Las principales preocupaciones en este momento estarían relacionadas con posibles ciberataques que afecten al sector y con el rápido crecimiento de los costes del combustible.

En un futuro cercano, es probable que las navieras empiecen a evitar el Mar Negro en sus rutas. En este sentido, el puerto de Odesa se cerró poco después de la invasión y los operadores notificaron a los clientes que no se podrían realizar escalas en el país por el momento.

Dentro de las principales rutas, solamente tres servicios intercontinentales escalaban en puertos de la región, por lo que estos cambios no tendrán un efecto catastrófico.

Posibles escenarios

En cualquier caso, las perspectivas para el transporte marítimo de contenedores están estrechamente relacionadas con la economía global, y en este sentido, la estrategia de Putin conducirá probablemente a una mayor volatilidad económica y tendrá un efecto inflacionista en un momento especialmente delicado por la crisis económica que ha supuesto la pandemia.

Según los economistas, el impacto inicial de la invasión no será muy grande, si bien desde Drewry advierten de que si la situación sigue escalando y los aliados de Ucrania en occidente deciden intervenir, las consecuencias serían mucho más graves.

Es difícil determinar cómo van a reaccionar los consumidores a la inflación para poder evaluar la evolución del mercado de contenedores, pero en los últimos meses su crecimiento se ha ralentizado, por lo que el incremento de los precios podría acentuar esta tendencia.

Por otro lado, en el peor escenario, la consultora se plantea qué podría ocurrir si China imita la estrategia de Putin en lo que respecta a Taiwán, algo que desde luego tendría serias consecuencias para el transporte marítimo mundial.

Además, aunque sería muy poco probable por el momento, es posible que la demanda de contenedores comenzara a reducirse ante un fuerte aumento de la inflación.

Por último, desde la consultora añaden que una desaceleración del comercio lo suficientemente pronunciada podría liberar parte de la presión sobre la cadena de suministro de contenedores, dando a los puertos el respiro necesario para salir de la congestión actual. Sin embargo, es evidente que una guerra sería siempre un precio demasiado caro a pagar.