Después de que la naviera Neptune Orient Lines (NOL) haya indicado recientemente que mantiene conversaciones con CMA-CGM y A.P. Moller-Maersk para vender la naviera APL, desde Drewry han afirmado que ninguno de estos dos grandes operadores debería, «en un mundo racional», poner en riesgo su rentabilidad por esta adquisición.

Según los datos de la consultora, la división de contenedores del grupo asiático experimentará las mayores pérdidas del último lustro este 2015, la mercancía que transporta mantiene una tendencia descendente desde hace dos años y el flete promedio de 2015 va camino de ser el más bajo registrado desde el pasado 2003.

No obstante, es cierto que las mayores fusiones o adquisiciones que se han producido recientemente contemplan compras de navieras deficitarias por parte de grandes operadores, es el caso de las adquisiciones de CSAV y CCNI por parte de Hapag-Lloyd y Hamburg Süd, respectivamente.

Estas actuaciones vinieron motivadas, en opinión de los expertos, por las oportunidades que presentaban las sinergias entre ambas compañías y no por cuestiones financieras a corto plazo. Así, sin ir más lejos, Hapag-Lloyd consiguió entrar con fuerza en América Latina, algo que ya le está reportando beneficios este 2015.

Mercancía transportada y fletes de APL

Sin embargo, las sinergías entre APL y cualquiera de los dos posibles compradores son menos evidentes, ya que operan prácticamente en los mismos mercados y, además, los 56 buques relativamente nuevos de los que APL es propietaria no presentan un gran atractivo para un mercado que se encuentra en desaceleración y con sobreoferta.

Las terminales entran en juego 

Pero hay algo que sí podría atraer a CMA-CGM y Maersk: las nueve terminales con las que la compañía cuenta en Asia, Estados Unidos y Europa. En concreto, la compañía asiática opera instalaciones de contenedores en puertos tan importantes como el holandés de Rotterdam, el americano de Los Ángeles o el de Qingdao, China.

Además, aunque no es posible conocer los ingresos de las terminales de APL al no estar desglosado en la cuenta de resultados de la naviera, desde la consultora suponen que son activos rentables.

¿Que beneficios aportaría?

De los dos posibles compradores, CMA-CGM sería el que encontraría mayores beneficios con la operación, aunque Maersk es el que tiene una posición más holgada en términos financieros para acometer la inversión.

CMA-CGM se beneficiaría del buen número de clientes del sector textil y propietarios de mercancía perecedera que integran la cartera de APL en el Transpacífico, así como de los contratos que el operador asiático tiene con Estados Unidos al desplegar buques que navegan bajo su bandera, algo con lo que Maersk ya cuenta.

Importancia de las rutas en el transporte marítimo de contenedores de APL

Por su parte, aunque desde Drewry no dudan que Maersk esté interesado en la compra de la división de contenedores de NOL, consideran extraño que la naviera esté dispuesta a tal inversión, sobre todo cuando hace apenas dos semanas revisaron sus previsiones a la baja.

Además, hay un aspecto que, probablemente, decidirá si esta operación se produce o no, que no es otro que el importe que las partes estén manejando, algo que se desconoce mientras las acciones de NOL continúan al alza este 2015 ante las conversaciones de la posible venta.

Ambas compañías son conscientes de los grandes riesgos asociados a esta operación, por lo que, según indican desde Drewry, es improbable que entren en una guerra de precios, lo que significa que NOL no podrá obtener probablemente el dinero que espera con la venta de APL.