Nuevos límites de la OMI a las emisiones de azufre en el transporte maritimo

Nuevos límites de la OMI a las emisiones de azufre en el transporte maritimo.

La Organización Marítima Internacional ha decidido implantar un límite máximo mundial del contenido de azufre de 0,50% masa/masa de los fuelóleos usados por los buques a partir del 1 de enero de 2020, límite que supone un considerable descenso respecto al actual de 3,5% masa/masa para todo el mundo a excepción de las áreas ECAs.

Esta decisión, que desde la OMI califican de «histórica tanto para la salud de los seres humanos como para el medio ambiente», ha sido tomada durante el transcurso de la reunión del Comité de Protección del Medio Marino (MEPC) de la Organización, que ha tenido lugar esta última semana de octubre.

Por otra parte, el Subcomité de prevención y lucha contra la contaminación (PPR) continuará la labor adicional para garantizar la implantación eficaz del límite mundial de contenido de azufre en 2020.

Las normas que rigen las emisiones de óxidos de azufre procedentes de los buques se incluyen en el Convenio MARPOL, que establece reglas cada vez más estrictas con el fin de controlar las emisiones de los buques, incluidos los óxidos de azufre y los óxidos de nitrógeno, que representan los riesgos más importantes para el medio ambiente y la salud de los seres humanos.

La fecha de 2020 fue acordada en las enmiendas adoptadas en 2008. En el momento de su adopción, se acordó también que debería realizarse un examen antes de 2018 a fin de que pueda evaluarse si se dispondría de suficiente fueloil reglamentario disponible para cumplir el plazo de 2020. Si no, la fecha podría aplazarse hasta 2025.

Dicho examen se finalizó en 2016 y sus resultados, que confirmaban que sí habría suficiente fueloil reglamentario para que la opción de 2020 fuese viable, se han presentado en el MEPC 70.

Nuevo límite más estricto

Con el nuevo límite máximo, los buques deberán utilizar a bordo fueloil con un contenido de azufre que no exceda de 0,50% masa/masa, frente al límite actual de 3,50%, que ha estado en vigor desde el 1 de enero de 2012.

La interpretación de «fueloil utilizado a bordo» incluye el usado en los motores principales y auxiliares y en las calderas. No obstante, hay exenciones previstas en situaciones necesarias para salvaguardar la seguridad del buque o la vida humana en la mar, o también si un buque o su equipo está dañado.

Los buques pueden cumplir la prescripción mediante el uso de fueloil reglamentario de bajo contenido de azufre. Asimismo, también lo cumplirán los buques que utilizan gas como combustible, ya que sus emisiones de azufre son insignificantes. Otro combustible alternativo es el metanol, que se usa en algunos servicios de navegación marítima de breve duración.

Los buques también pueden cumplir las prescripciones sobre las emisiones de dióxidos de azufre usando alguno de los métodos equivalentes aprobados, tales como los sistemas de limpieza de los gases de escape, o los «lavadores» que «limpian» las emisiones antes de que sean liberadas en la atmósfera. En este caso, los medios equivalentes deben ser aprobados por el Estado de abanderamiento.

Visto bueno de armadores y puertos

Desde la asociación europea de puertos Espo ya han mostrado su satisfacción por la decisión de la OMI, al entender que supone «un gran paso adelante« para la industria marítima y portuaria y la salud de las personas, especialmente para aquellas que viven cerca del entorno portuario. En este sentido, desde la asociación recuerdan que el 90% de los puertos europeos están muy cerca de zonas urbanas.

En la misma línea, desde Ecsa, la principal asociación de armadores en Europa, consideran una buena noticia la propuesta de la Organización, ya que dota a los propietarios de los buques de una agenda clara de cara al futuro. «Sin embargo, 2020 es mañana, por lo que tenemos que acelerar el trabajo en este ámbito», indican los armadores, quienes esperan que la industria garantice la disponibilidad de combustible de calidad en todo el mundo para 2020.