La crisis sanitaria ha demostrado que «los puertos y sus cadenas logísticas son claves para afrontar situaciones extremas«. Así lo ha asegurado el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez, durante la apertura de un curso de la UNCTAD, insistiendo en que es necesario estar preparados por si se repiten los acontecimientos.

«Nos enfrentamos a una nueva normalidad centrada en un mundo portuario más digital, más innovador, más responsable, más resistente y neutro en carbono«, ha dicho Martínez, que ha explicado que desde el puerto ya están trabajando para fomentar una política comercial orientada al desarrollo económico a través de las buenas prácticas.

Además, se promoverán soluciones digitales y distintos avances en el ámbito de la innovación para mejorar las capacidades de los actores de la comunidad portuaria.

En esta línea, el presidente ha insistido en la necesidad de crear redes de conocimiento sostenibles, favorecer la continuidad de las operaciones portuarias ante situaciones como la que se ha vivido con el Covid-19, mantener abiertas las cadenas de suministro y no interrumpir el comercio marítimo.

Desarrollo sostenible

Esta crisis, dice Martínez, podría ser una oportunidad para lograr un desarrollo más sostenible e inclusivo, contribuyendo a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y apostando por modelos de gestión que permitan a los puertos convivir en perfecto equilibrio y armonía con su entorno.

La pandemia ha servido al sector para comprobar que cualquier acontecimiento distorsionador en un país se exporta de inmediato al resto, como ha sucedido también con el colapso en el Canal de Suez. Sin embargo, los impactos negativos no son homogéneos, y afectan más a los países menos desarrollados, alejados de las grandes rutas de tráfico.

En la actualidad, sigue habiendo un serio riesgo de desequilibrio en los flujos comerciales, algunos coyunturales, pero muchos de ellos más duraderos. Entre estos se encuentran el aumento de la inflación, la deslocalización de determinados sectores, la ruptura de los flujos de cadena de valor o el proteccionismo encubierto.