Adif, la Autoridad Portuaria de Valencia y Tramesa han firmado esta semana el protocolo para la puesta en servicio de una nueva autopista ferroviaria entre Valencia y Madrid en ancho ibérico, en línea con el anuncio realizado por los responsables del enclave valenciano a finales del pasado mes de junio.

El objetivo de este acuerdo es impulsar el transporte de mercancías por ferrocarril, dotando al Corredor Madrid-Valencia en ancho convencional del máximo aprovechamiento, potenciando su utilización y el uso de las terminales intermodales tanto en orígenes, como en destinos.

El puerto de Valencia se ha comprometido a realizar las obras pertinentes para que puedan operar los convoyes en estos tráficos.

La idea consiste en poner en marcha el servicio en un plazo de dos años, una vez estén listas las obras a realizar en el recinto portuario y los trámites correspondientes, para unir a través de servicios ferroviarios alternativos a la carretera la rada valenciana con las terminales madrileñas de El Abroñigal en un principio, para después analizar la viabilidad de conectar con Vicálvaro.

El proyecto permitiría, entre otros servicios, prolongar el eje intermodal que transporta semirremolques en servicios ro-ro entre Italia y Valencia y que tienen como destino final el centro de la península.

De este modo, una línea ferroviaria permitiría subir los semirremolques descargados de los barcos en Valencia para subirlos a un tren con destino a Madrid y desde las terminales de El Abroñigal y de Vicálvaro realizar el último tramo por carretera.