Después de que el proyecto de ley de reducción de la jornada laboral no lograse la mayoría parlamentaria suficiente, el Ministerio de Trabajo promovió en septiembre por vía de urgencia un proyecto de Real Decreto, actualmente en trámite, que desarrolla la previsión recogida en el Decreto-ley de 2019 sobre medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo.
La norma, que previsiblemente será aprobada en las próximas semanas tras su paso por el Consejo de Estado, establece la obligación de las empresas de llevar a cabo y conservar un registro diario de jornada de sus trabajadores asalariados. El registro debe hacerse obligatoriamente de modo digital, permitiendo además el acceso remoto de la Inspección de Trabajo.
Esto obliga a todas las empresas a desarrollar o implantar un sistema telemático de control de la jornada con conectividad online, con el consiguiente gasto en terminales físicos y las aplicaciones. Actualmente, menos de un 26% de las pymes españolas disponen de algún sistema de registro y la propia Administración, como explica Fenadismer, cifra el sobrecoste para las pequeñas empresas en 1.243 euros el primer año y 1.093 los siguientes.
En las medianas empresas, el coste sería de 5.717 euros el primer año y 5.567 euros cada uno de los siguientes. La Federación ha pedido al Ministerio que se contemplen las peculiaridades del transporte por carretera, pues los conductores profesionales no prestan su trabajo en un lugar físico, y exigir un sistema de registro online y de conexión inmediata sería "desorbitado" por la dificultad de instalar un sistema de comunicación permanente en un vehículo de transporte.
Duplicidad con el tacógrafo
Además, el sector del transporte por carretera ya está sujeto al control de su actividad laboral por el tacógrafo, que controla de forma electrónica las diferentes actividades de conducción, otros trabajos y descanso que realizan los conductores profesionales a lo largo de su jornada. Este sistema, aunque no está conectado online de forma permanente, registra digitalmente toda la actividad de los conductores, que se descarga cada 28 días, pudiendo solicitarse los datos por la inspección de transporte o de trabajo.
Si el proyecto de Real Decreto exige sistemas digitalizados de control de la jornada de trabajo en tiempo real, para que la inspección pueda acceder de forma permanente, el sector se vería obligado a instalar a bordo de los camiones un segundo sistema de registro.
Por ello, igual que el Ministerio de Trabajo ha excluido de la aplicación de la nueva regulación a los buques de la marina mercante, Fenadismer pide que la exclusión se haga extensiva a los vehículos de transporte que vayan equipados con un tacógrafo.