Un tren cargado con 45 toneladas ha salido recientemente del puerto chino de Panjin, situado en la provincia de Liaoning, con dirección a Minsk, capital de Bielorrusia. Este nuevo servicio ferroviario se suma a las múltiples conexiones que Europa y China han puesto en marcha en los últimos años, con el objetivo de fortalecer las relaciones comerciales entre ambas regiones.

El trayecto durará 16 días y pasará por Mongolia y Rusia antes de llegar a su destino final. En esta primera operación, la mercancía transportada está compuesta por productos textiles, equipos de pesca y piezas de maquinaria.

La operación se enmarca dentro de la iniciativa ‘One Belt, One Road’ (OBOR), impulsada desde 2013 por el gobierno chino para extender su influencia hacia el oeste por mar y por tierra. Para ello, está realizando importantes inversiones en el extranjero con el fin de adaptar la milenaria ruta de la seda al mundo contemporáneo a través de una red de líneas ferroviarias, puertos y autopistas.

El servicio se une a las conexiones puestas en marcha por China en los últimos años, entre las que destacan las rutas con España, FranciaAlemania, Reino Unido y Holanda, y que han impulsado al ferrocarril como eje vertebrador de este nuevo proyecto. 

La línea ferroviaria dará servicio semanalmente, facilitando el comercio y las oportunidades a lo largo del corredor económico entre China-Rusia-Mongolia, países que a finales de 2016 firmaron un acuerdo para mejorar el transporte por carretera entre las regiones china y rusa.