Apenas año y medio después de regresar al mercado inmologístico español, Gazeley tiene proyectos que están a punto de abandonar la rampa de salida.

Es el caso de su plataforma del municipio caracense de Marchamalo, que ha supuesto el primer proyecto terminado de la compañía tras su ‘réentrée’ en España.

En este operación, el inmueble ya ha sido entregado, con una superficie construida de 47.000 m² y una altura 12 metros, para unas certificaciones que cuentan con certificación BREEAM Very Good y para las que ya se encuentran en negociaciones con un posible cliente, como afirma Óscar Heras, director de Gazeley en España.

Por otro lado, la nave de 37.000 m² actualmente en construcción en la localidad toledana de Illescas ya está casi acabada, de tal modo que en aproximadamente un mes estará entregada, tras hacer alguna variación sobre el proyecto inicial para duplicar las plazas de aparcamiento, aprovechando el espacio que ofrece esta parcela trapezoidal.

La compañía se encuentra también en conversaciones avanzadas con una multinacional potente del sector logístico relacionada con e-commerce para un proyecto que, a juicio de Heras, va a generar mucho empleo en esta población castellanomanchega.

Nuevos proyectos en Illescas

De igual modo, también en Illescas, Gazeley también valora un nuevo proyecto en especulativo que podría anunciarse oficialmente durante la primera mitad de este mismo año.

Además, el proyecto en el municipio de Valls, sobre 28.500 m2, está previsto para acabarse en abril y actualmente se encuentra en comercialización, mientras que en la población madrileña de Pinto se ha adquirido una parcela de suelo finalista con una superficie de 42.000 m2, en la que Gazeley o bien afrontar una nave logística o desarrollar un proyecto de cross-dock con entre 18.000 y 20.000 m².

Así mismo, y tras largo tiempo queriendo entrar en Valencia, Gazeley ya tiene en marcha su proyecto de Sagunto, sobre una parcela de 130.000 m² adquirida a Dragados, al pie de la AP-7.

En este espacio se valora la posibilidad de llevar a cabo un proyecto XXL de entre 85.000 y 90.000 m² con el fin de aprovechar la falta de naves de esta tipología en la costa levantina o bien levantar un parque con dos edificios de 60.000 y de 20.000 m², respectivamente.

Por otra parte, Gazeley tiene en cartera un próximo proyecto urbano en el barrio madrileño de Villaverde, donde se han hecho una opción para adquirir una parcela con acceso directo a la autovía de circunvalación M-40 sin pasar por núcleo urbano.

Aquí, la idea es levantar o bien un único edificio de entre 25.000 y 30000 m2 o dos de 15-20000 m2, opción que se perfila como más factible, a juicio de Óscar Heras.

De esta manera, la compañía contará en apenas dos meses con un portfolio en gestión de 120.000 m², que se podría doblar en un año, toda vez que, como anuncia Heras, Gazeley está estudiando opciones para nuevos proyectos en Málaga y Bilbao.