Los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel en Irán durante el fin de semana, que han provocado una contundente respuesta de la República Islámica, han dinamitado también la tensa calma que se vivía en los últimos meses en el mar Rojo, eliminando por completo las esperanzas de un regreso de los portacontenedores a gran escala en 2026. Además, tras cuatro meses de contención, los hutíes han comunicado que reanudarán los ataques contra el transporte marítimo comercial.
De momento, en el marco de este conflicto bélico, Estados Unidos ya ha confirmado tres ataques contra buques mercantes, que han provocado la muerte de un marino y herido a otros. Tras atacar el petrolero químico sancionado "Skylight" frente a Omán, las fuerzas iraníes alcanzaron otros dos petroleros en la región, y un cuarto buque ha informado de un impacto cercano, según datos recabados por el medio especializado Splash.
Algunos puertos de Oriente Medio, como el de Jebel Ali, se han visto obligados a suspender sus operaciones el fin de semana ante el riesgo de ataques, no solamente a buques relacionados con Estados Unidos o Israel. Por ejemplo, el petrolero "MKD Vyom", con bandera de las Islas Marshall, fue alcanzado por un proyectil frente a Mascate, Omán, provocando la muerte de un tripulante.
Mientras, el petrolero "Hercules Star", con bandera de Gibraltar, ha sido alcanzado por un proyectil desconocido a unas 17 millas náuticas al noroeste de Mina Saqr, en los Emiratos Árabes Unidos. A su vez, el petrolero de productos "Ocean Electra", con bandera de Liberia, fue atacado por un dron a unas 35 millas náuticas al oeste de Sharjah, aunque se ha podido confirmar que la tripulación estaba a salvo.
Los buques con conexiones comerciales con Estados Unidos o Israel tienen mayor probabilidad de ser atacados, explican desde Bimco, pero otros buques también podrían ser objeto de ataques, ya sea deliberadamente o por error.
Estrecho de Ormuz
Cabe apuntar que las principales navieras y todas las grandes líneas regulares han dejado de transitar por el Estrecho de Ormuz a raíz del inicio del conflicto, y muchas rutas se están desviando por el cabo de Buena Esperanza. Por ejemplo, MSC ha anunciado la suspensión temporal de todas las reservas de carga internacional con destino a la región, y los buques que tiene por la zona han recibido instrucciones directas de desviarse y dirigirse a zonas seguras.
Mientras, cientos de petroleros han sido fondeados fuera del Estrecho, lo que aumentará la congestión en los puertos de Europa y Asia. En total, según Marinelink, más de 200 buques permanecen en la zona del Estrecho de Ormuz y en las aguas circundantes.
Además, aproximadamente 15 millones de barriles diarios de crudo transitan por esta vía, lo que representa cerca del 30% del comercio mundial de crudo transportado por mar. Los analistas de JPMorgan y Barclays advierten de que podrían alcanzar entre los 100 y 130 dólares por barril si hubiera una interrupción prolongada del suministro.
Las primas de seguro para los buques en la región también han alcanzado niveles similares a los peores momentos vividos durante la guerra entre Rusia y Ucrania, pues la cobertura por riesgos de guerra es obligatoria en zonas peligrosas, y el mercado de Lloyd's of London ya ha clasificado a Irán, el Golfo y partes del Golfo de Omán como de alto riesgo. Por su aprte, la suspensión de vuelos está generando problemas a bordo, ya que los servicios aéreos en Oriente Medio son claves para el relevo de las tripulaciones.
El secretario general de la Organización Marítima Internacional, Arsenio Domínguez, ha pedido cautela a todas las navieras: "En la medida de lo posible, los buques deben evitar transitar por la región afectada hasta que mejoren las condiciones. También hago un llamamiento a todas las partes interesadas para que permanezcan vigilantes frente a la desinformación y se basen únicamente en fuentes verificadas y autorizadas a la hora de tomar decisiones sobre la navegación".
