Transporte por carretera en Francia

Desde Astic han denunciado que los nueve países que conforman esta Alianza «van en contra de la esencia de lo que por escrito declaran».

La Asociación de Transporte Internacional por Carretera, Astic, ha mostrado su apoyo al bloqueo del Gobierno a la modificación de la Directiva de trabajadores desplazados, normativa en la que se han amparado algunos países para implantar el salario mínimo a conductores extranjeros y que España ha transpuesto recientemente.

Según ha explicado el Director general de Transporte, Joaquín del Moral, el Gobierno ha decidido «detener» la aprobación de esta nueva normativa «mientras Europa no dé una solución concreta a las peculiaridades del sector del transporte por carretera en este ámbito en el Paquete de Movilidad”. 

Asimismo, Del Moral ha manifestado que dadas las «singularidades» del sector «parece razonable que haya una regulación expresa para el mismo, pero este no figura en el articulado de la Directiva» y ha reiterado que considera «fundamental que dicha regulación figure en el nuevo Paquete de Movilidad».

Ante esta situación, desde Astic han mostrado su apoyo a la decisión tomada, y han afirmado que debe excluirse el transporte por carretera de esta nueva normativa sobre trabajadores desplazados, al igual que «ocurre con el transporte marítimo», ya que la regulación «está pensada para otro tipo de sectores, sin la alta movilidad propia de estos trabajadores».

Astic se posiciona en contra de la Alianza por la Carretera

La Asociación también se ha posicionado a favor de las críticas del Gobierno hacia la Alianza por la Carretera, una iniciativa promovida a finales de enero por nueve países europeos que tiene el objetivo de converger las medidas nacionales de aplicación de la normativa para luchar contra la competencia desleal y el fraude y mejorar la vida de los trabajadores del sector.

El Ejecutivo se ha mostrado contrario a este proyecto, dado que consideran que las medidas unilaterales propuestas por los países firmantes vulneran la unidad de mercado europeo, siendo claramente contrarias a la libre circulación en el viejo continente.

Recientemente, Joaquín del Moral ha reiterado estas afirmaciones, asegurando que la iniciativa «apuesta por unas medidas excesivamente proteccionistas, que llegan a romper la unidad de mercado en el ámbito de la Unión Europea y, por ello, dificultan el transporte internacional».

Por su parte, desde Astic han criticado que la Alianza por la Carretera haya promovido una serie de «medidas unilaterales y proteccionistas» contrarias a la nueva normativa recogida en el ‘Paquete Comunitario de la Carretera’ de la Comisión Europea.

Así, se ha señalado que las normas que están desarrollando estos países dificultan el libre tránsito por Europa y aumentan la burocratización del sistema, encareciendo los costes. De hecho, algunas se encuentran bajo procedimiento de infracción de las instituciones europeas.

Por ello, la Asociación se ha posicionado a favor de que España sea uno de los 20 países miembros que no se han sumado a este proyecto, dado que «las acciones individuales al margen de resto de socios europeos no pueden representar el camino hacia la integración, sino todo lo contrario».