Los primeros días de junio han sido intensos para la distribución urbana de mercancías.

Por un lado, en Barcelona, la presión de las empresas ha conseguido que las autoridades municipales hayan aceptado negociar el calendario de eliminación de los vehículos más antiguos y contaminantes en los accesos a la Zona de Bajas Emisiones.

Por otro, en Madrid sigue existiendo controversia en relación con las entregas de paquetería en turismos VTC. Así pues, pese al visto bueno de Competencia, la Comunidad de Madrid ha decidido ponerse de parte del sector logístico y de transporte y seguirá sancionando los envíos de paquetería en turismos VTC.

Mientras en la ciudad, la futura Ordenanza de Movilidad Sostenible supondrá un cambio hacia una gestión más inteligente de las plazas de carga y descarga.

Así mismo, en este segmento, cada vez cobra mayor importancia la necesidad de contar con servicios de reparto urbano sostenibles, aunque el uso de vehículos de bajas emisiones se ha visto ralentizado por dificultades técnicas, costes, disponibilidad y plazos de entrega.

El e-commerce sigue tirando del carro

De igual manera, el comercio electrónico sigue siendo uno de los elementos tractores para el sector logístico. La prueba más evidente está, quizás en la salida a Bolsa de la filial logística de JD.com, JD Logistics.

Además, con la pandemia, las compras on-line han ganado cinco puntos porcentuales a las realizadas en establecimientos físicos durante el pasado 2020, algo que es un claro indicativo de la creciente digitalización de la cesta de la compra, incluso con experiencias tendentes a gestionar stocks del canal físico.

En un contexto expansivo, FedEx ha ampliado sus servicios logísticos para e-commerce en Europa, con lo que llega a una decena de países del continente, mientras que, al mismo tiempo, en España, Correos ha iniciado la digitalización de sus oficinas rurales con siete instalaciones e diversas provincias españolas, con el Gobierno que también ha dado el visto bueno al plan de prestación del Servicio Postal Universal.

Adicionalmente, Envialia está invirtiendo más de dos millones de euros para reforzar su cobertura logística en Cataluña, mientras que Grupo CAT ha reordenado su estructura societaria en España y disuelve CAT Ibérica Fletamentos y Logística.

Al tiempo, Mercadona ha culminado las dos fases de ampliación de su bloque logístico de Alicante con una inversión final de 98 millones de euros.

Por lo que respecta a inmologística, parece que se mantiene la sólida demanda de activos logísticos, toda vez que se ha registrado el tercer mes consecutivo al alza para el CBRE Recovery Monitor, lo que anticipa una buena segunda mitad de año, en un contexto en el que aumentan las operaciones de ‘sale & leaseback’ en el mercado logístico.

Como muestra, Panattoni ha adquierido suelo para un nuevo proyecto logístico de 7.600 m² de superficie bruta alquilable a riesgo en el País Vasco, el tercero de la compañía en la región, mientras que Scannell Properties se ha hecho con otro suelo logístico en Barcelona para su primer proyecto en España, una nave modulable de 21.000 m² de superficie construida.

Además, en Sevilla, un ‘family office’, Yadorwui, ha comprado cinco naves logísticas que suman una superficie total de 30.000 m² localizados en la parcela en la que Supersol tenía su plataforma logística.