Si marzo supuso en su momento el arranque de la terrible crisis sanitaria que sufrimos desde entonces, octubre marca el recrudecimiento de la situación con la segunda oleada de la pandemia haciendo estragos en Europa.

Además, lejos de haber aprendido con rapidez algunas lecciones que hubieran sido de especial interés en las últimas semanas, parece que la historia de desgobierno se repite, lo que tiene efectos distorsionadores sobre el correcto funcionamiento de un sector esencial como el transporte.

Lo cierto es que, pese a que la Comisión Europea aspiraba a ejercer cierto control sobre las restricciones en la UE, cada país ha vuelto a hacer de su capa un sayo, aunque, en términos generales, el transporte de mercancías tienen expeditas las vías para garantizar el abastecimiento de productos a la población del continente.

Dispersión de medidas en España

En España, esta situación se ha visto agravada por la dispersión de medidas restrictivas de la movilidad que han ido dictando las diferentes comunidades autónomas, al albur del nuevo estado de alarma decretado.

Y aunque las medidas, en términos generales, no afectan al trabajo diario de los transportistas, sí que tienen efectos al cerrar áreas de servicio y establecimientos de restauración que por su ubicación al pie de las principales vías de comunicación juegan un papel fundamental en las jornadas de muchos conductores, especialmente por la noche.

Por si la situación fuera poco, el Supremo abría el mes eliminando el requisito de antigüedad máxima para acceder al mercado de transporte, a instancias de Competencia, algo que ha preocupado especialmente en el sector que ve cómo van cayendo una tras otra las barreras de acceso al mercado.

Algunas semanas después, el Tribunal Supremo ha dado la de arena, al anular la nueva regulación de la pérdida de la honorabilidad recogida en la última modificación del ROTT, recurrida en su momento por el Comité Nacional.

También dentro del ámbito social, en octubre se ha registrado algo parecido a una crisis en la mesa tripartita constituida por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana con los transportistas y los cargadores, actores que, por otro lado, están abordando de manera conjunta y con éxito la transformación digital, un elemento clave para el futuro del sector.

Sin Plan Renove para el transporte

Además, en octubre es cuando se ha conocido que las empresas de transporte no pueden solicitar las ayudas del Plan Renove para renovación de flotas, algo que ha sentado muy mal en un sector que ve cómo se va acabando el músculo que les mantiene en pie, especialmente el colectivo de autónomos.

El mes pasado ha sido también el momento elegido para dar a conocer el proyecto de los nuevos Presupuestos Generales del Estado.

Las cuentas públicas tienen su impacto en el sector en diferentes vertientes, aunque quizás la más llamativa puede ser el incremento de los impuestos que gravan el consumo de gasóleo, algo de lo que los profesionales que puedan acogerse al gasóleo profesional no tienen por qué preocuparse y que, aun así, está en revisión parlamentaria.

De igual modo, la DGT ha sido protagonista de dos noticias positivas durante el pasado mes de octubre al, por un lado, levantar temporalmente las restricciones al tráfico de camiones a finales del mes y comienzos de noviembre, así como, por otro lado, por estar a punto de presentar una modificación legal que permitirá la incorporación de conductores más jóvenes, un colectivo, junto con las mujeres, llamado a rejuvenecer una profesión que necesita savia nueva como el comer.

Las áreas de servicio son fundamentales para el descanso y avituallamiento de los conductores.

‘Brexit’ y Paquete de Movilidad

Así mismo, en el ámbito exterior, el Brexit sigue generando un alto grado de incertidumbre, que provoca recelos en el sector ante el posible caos que podría generar, pese a las medidas que algunos actores en estos tráficos, como Eurotunnel, están tomando.

Por otra parte, el Paquete de Movilidad, un conjunto normativo que convence al sector pese al exceso de carga burocrática que supone, sigue siendo objetivo de la ofensiva que siguen llevando a cabo los países del este de Europa.

Por lo que respecta a la evolución del sector, en octubre se ha detectado una cierta recuperación de las cargas y de la capacidad, aunque con una dinámica de precios muy alterada en todo el continente a causa de la pandemia. Ambas circunstancias se reflejan en una cierta recuperación de la confianza empresarial en el sector.

En el terreno de la empresa, el frigo sigue sumando operaciones de consolidación, como la protagonizada por Tudefrigo y Frío Ejido.

De igual manera, Transportes Urgentes de Plasencia, franquicia de Seur, ha escindido su actividad de transporte de mercancías en una empresa de nueva creación.

Finalmente, este mes de octubre han caído tres bandas de loneros, en el País Vasco, Granada y Madrid, que estaban haciendo la vida imposible a muchos transportistas en las carreteras españolas.

loneros huesca guardia civil

La Guardia Civil ha quitado de la circulación a varios grupos de delincuentes.